10 Feb, 2018

OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El problema del agua

¿Cuál sería la solución a todo esto? No privatizar Sedapal, de hecho
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El problema del agua
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El problema del agua

Si bien el Perú es uno de los 20 países del mundo que más dotación de agua tiene, es a la vez el que posee la distribución más asimétrica del planeta: seis de cada 10 peruanos viven en las zonas donde menos agua hay. Recientes estudios estiman que para el año 2030 Lima tendrá unos 5 millones más de habitantes, ¿de dónde saldrán los nuevos recursos para dotar a esos peruanos de más agua, si actualmente en la capital más de un millón de personas no tienen agua ni desagüe?

¿Cuál sería la solución a todo esto? No privatizar Sedapal, de hecho. Más bien, dotar a esta empresa y las demás que existen a nivel nacional de una gestión mixta, que potencie, por ejemplo a la Autoridad Nacional del Agua (ANA), con un ente regulador robusto y políticas tarifarias reales. El Perú tiene una cultura de despilfarro que debe terminar. Para poner un ejemplo: mil litros de agua (un metro cúbico), le cuesta a un poblador urbano entre 1.50 y 2.00 soles; una botella de medio litro de agua envasada, cuesta lo mismo. La proporción es escandalosa.

Lo peor de todo esto es que son los más pobres los que pagan los platos rotos frente a la carencia de un sistema de agua y desagüe digno. Si el urbano paga dos soles por mil litros de agua, el ciudadano de un pueblo joven paga unos 15 soles por esa misma cantidad del líquido elemento. Esa agua, evidentemente, no es de la mejor calidad, pues es la que llevan los camiones cisterna con muy pocos controles de sanidad por parte de las autoridades.

Una persona necesita mínimo 50 litros de agua al día para beber y asearse, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero mientras a algunos en Lima les sobra, a la mayoría le falta. El consumo medio en el distrito de Lurigancho-Chosica era en 2011 de 15.2 litros, en San Isidro se gastaba 447.5 litros.

En su plan de gobierno, PPK señaló que el factor agua iba a ser su prioridad. A casi año y medio de su gestión aún no existen planes concretos de nueva infraestructura y un sistema de agua potable y desagüe más democrático. Estamos todavía a tiempo para revertir esta problemática, si es que de verdad existe una decisión política por hacerlo. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.