13 Feb, 2018

OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El liderazgo de Keiko

¿Qué lectura podemos hacer frente a estos números que sorprenden por su contundencia?
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El liderazgo de Keiko
OPINIÓN | Martín Valdivia Rodríguez: El liderazgo de Keiko

Tremenda sorpresa nos trajo la última encuesta de CPI –estudio realizado en exclusiva para nuestro diario– respecto al accionar político de los hermanos Fujimori.  A la pregunta “A quién considera usted como el líder más representativo del fujimorismo en este momento: Keiko Fujimori o Kenji Fujimori”, la respuesta impresiona por lo contundente de sus cifras: un 46.8% opina a favor de Keiko, en tanto un reducido 29.5% lo hace apostando por Kenji. La encuesta no deja margen de duda, poniendo a Keiko en un privilegiado lugar dentro de las percepciones del mundo fujimorista.

¿Qué lectura podemos hacer frente a estos números que sorprenden por su contundencia? Que la gente no le cree a Kenji Fujimori y lo ve como un personaje ciertamente simpático, pero que no alcanza la dimensión de su hermana en cuanto a seriedad y compromiso por llevar adelante un proyecto político consistente y duradero.

No sabemos quién asesora a Kenji, pero eso de bautizar como ‘Avengers’ a los congresistas disidentes de Fuerza Popular y dibujarlos en ‘cómics’, le resta seriedad a su imagen y a la de sus allegados, amén de otros exabruptos que ha tenido con el afán de marcar diferencias con los líderes de Fuerza Popular. Este exceso de buscar notoriedad apelando siempre a la polémica es tal vez la explicación más certera de este bajón en las encuestas y en las preferencias de los propios fujimoristas.

Una encuesta, lo hemos dicho hasta el cansancio, es una foto del momento, pero puede revelar una tendencia, un camino a seguir. Keiko y sus escuderos deberán tomar esta encuesta con mucha cautela y humildad, sin hacer mayores aspavientos de triunfo y mucho menos de burlarse del hermano de su lideresa. Tienen que recordar que el diálogo es el mejor camino para solucionar las cosas y limar asperezas en torno a la unidad.

Por su parte, Kenji deberá evaluar prontamente el papel que hasta hoy ha jugado en torno al liderazgo del fujimorismo. Tendrá que cambiar algunas estrategias, buscando consensos y un discurso menos conflictivo. La gente no ve con buenos ojos estas disputas y, al final de cuentas, siempre será una llamada de atención por quién ostente la representación seria y formal del fujimorismo. Aún falta mucho pan por rebanar de aquí al 2021, pero las tendencias ya van dibujando lo que se nos vendrá de aquí a poco más de tres años. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.