2 Dic, 2017

OPINIÓN | Martín Valdivia: La justicia es igual para todos

l pedido queda en manos del juez de Investigación Preparatoria, Richard Concepción Carhuancho, quien tendrá que evaluar la solicitud

Para sorpresa de muchos, el equipo especial del Ministerio Público que investiga el caso Odebrecht solicitó al Poder Judicial dicte prisión preventiva  –por 18 meses–  a cinco directivos de las empresas consorciadas de la constructora brasileña, incluidos en la investigación preparatoria. Es decir, pasaron de estar mudos respecto a este tema a pedir cárcel para un grupo de empresarios que se pensaban intocables por su poder económico.

 

El pedido queda en manos del juez de Investigación Preparatoria, Richard Concepción Carhuancho, quien tendrá que evaluar la solicitud y fijar la fecha en la cual se llevará a cabo la audiencia para evaluar este pedido. La orden de prisión preventiva recae en verdaderos peces gordos del sector constructor del país, nos referimos a José Alejandro Graña Miró Quesada, Gonzalo Ferraro Rey y Hernando Alejandro Graña Acuña, todos ellos altos directivos de Graña y Montero. Además, están incluidos Gonzalo Camet Piccone (presidente de JJ Camet) y José Fernando Castillo Dibós (director gerente general de ICCGSA).

 

Esta es la primera vez en el Perú que empresarios de este nivel son encausados en temas vinculados a corrupción. Tuvo que esperarse la presión de la gente de a pie y del propio Congreso para que el equipo liderado por el fiscal Hamilton Castro se ponga a “trabajar”; es realmente vergonzoso. Ahora van a decir que estaban recabando diversa documentación contable, económica y financiera, para cruzarla con las declaraciones efectuadas por Jorge Barata, quien los puso en evidencia frente a la justicia. Bueno, las autoridades del Ministerio Público tenían dicha información desde un año atrás.

 

Imaginamos que la noticia cayó como un baldazo de agua fría entre los empresarios que se encuentran en el CADE, siendo la comidilla de las cenas de despedida del cónclave de Paracas. Lo curioso del caso es que en la cita de empresarios no se tocara ningún tema vinculado a la corrupción, cuando la más grande mafia de corruptos se encontraba encaramada en un sector tan importante como el de la construcción. Los empresarios deberían de haber evaluado esta situación y tomar el toro por las astas, sin ambages.

 

En todo caso, la justicia peruana recién ha despertado y viene dando muestras ahora de transitar por el camino correcto, encausando a políticos y empresarios de peso. Y es que en un mundo globalizado, donde todo se sabe y se ve con tan solo apretar un botón o el dedo sobre una pantalla, sería sumamente descarado que la justicia evada su responsabilidad y encubra a quienes delinquieron para enriquecerse a costa de ocupar un puesto público o hacer engordar sus cuentas bancarias ilícitamente. Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.