10 Nov, 2017

OPINIÓN | Martín Valdivia: Con el corazón en la mano

Esta columna no ha podido sustraerse a este momento, largamente acariciado por generaciones de peruanos que no ven al Perú en un mundial desde hace 36 años

Hace algunos años, unos investigadores portugueses afirmaban –a través de un estudio científico– que “el amor del enamorado y el amor del futbolero pueden ser la misma cosa o, al menos, comprender los mismos circuitos cerebrales y neurotransmisores”, y agregaban: “los sentimientos despertados, el mecanismo de expresión entre una persona enamorada y un apasionado por el fútbol, simulan la misma naturaleza”. Sin duda, afirmaciones que no están lejos de la realidad si tenemos en cuenta lo que los peruanos estamos viviendo por estos días con el tema de la selección nacional.

Yo iría un poco más lejos de los investigadores de la Universidad de Coímbra: el fútbol une pueblos en torno a un mismo sentimiento de patriotismo. No me pregunten por qué, pero es cierto. Sino miren los bolsillos llenos de los fabricantes de camisetas del Perú en Gamarra. La gente se pone la rojiblanca y se siente orgullosa de ella. ¿Hace cuánto tiempo no pasaba este fenómeno? El peruano desea olvidarse por un momento de su realidad política y abocarse a lo que será el partido de hoy en la noche, cuando sus 11 representantes salgan a la cancha con la sed de triunfo en sus labios.

Esta columna no ha podido sustraerse a este momento, largamente acariciado por generaciones de peruanos que no ven al Perú en un mundial desde hace 36 años. Y hoy veremos nuevamente a la gente con sus camisetas, gorros y banderolas de Perú ondeando en sus manos y sus corazones. Hoy el Perú entero se sentará frente a su televisor y por 90 minutos su gigantesco corazón dejará de latir hasta el pitazo final del árbitro. Nada podrá empañar esta fiesta que la venimos soñando desde hace décadas.

Como todos los periodistas, ese momento sublime lo viviremos en la sala de redacción, recibiendo material y procesando la información para entregársela a usted mañana, querido lector. Ciertamente, la mesa ya está servida, solo falta que los 11 jugadores del Perú pongan lo suyo y sepan concretar en goles esta enorme expectativa que ha generado el partido de hoy. Ellos y solo ellos tendrán que demostrar en la cancha su condición de favoritos y entregarnos un triunfo, sin atenuantes.

Yo no escribo como entendido en fútbol (para eso les dejamos a nuestros periodistas de deportes), yo escribo como hincha, que desea ver a su equipo entre esas 32 selecciones que llegarán a Rusia y disputar un sueño. Ver en diciembre por televisión a la blanquirroja en el sorteo del mundial. Solo deseo eso, nada más. Ya en el mundial será otra la historia. Confiamos en que Guerrero pueda volverá al equipo y callar la boca a todos aquellos que adelantaron juicio y condenaron a un correcto futbolista. ¡Esta noche somos Perú! Porque lo que digo y escribo siempre lo firmo.