OPINIÓN| Manuel Rosas: El problema no es que acuse, sino que le crean

José Domingo Pérez presentó una ampliación de denuncia contra la lideresa de Fuerza Popular.

A pocas horas de la audiencia para revisar la apelación presentada por la defensa de Keiko Fujimori contra su prisión preventiva, el fiscal José Domingo Pérez presentó una ampliación de denuncia contra la lideresa de Fuerza Popular, su abogada Giulliana Loza, el abogado Arsenio Oré y otros 4 letrados. José Domingo Pérez añade al supuesto delito de Lavado de Activos, el de Obstrucción a la Justicia. No es poca cosa. Este delito agravado en los casos de Lavado de Activos puede fijar 8 años de cárcel. La abogada Loza, como era de esperarse, puso el grito en el cielo y a través de redes exigió el pronunciamiento de instituciones como el Colegio de Abogados y la Defensoría del Pueblo. Es una violación del derecho a la defensa de mi patrocinada Keiko Fujimori, dijo en su cuenta personal.

Me llama la atención la sobrerreacción de la abogada. Me llama la atención la gente gritando ¡exceso! cuando evalúa las acciones del fiscal Pérez. Esa es su chamba. No se le puede pedir otra cosa. Identificar delito, perseguirlos, argumentar, acusar, sostener, pedir. Para eso está. Sería mal fiscal si no fuera desconfiado. Sería mal fiscal si por sus ojos pasaran tantos hechos punibles y ni cuenta se daba. Sería mal fiscal si no sospechara de determinadas conductas. Sería mal fiscal si no tuviera olfato para ver dónde están las conductas que en apariencia chocan con la ley. Sería mal fiscal si esas sospechas no tuvieran correlato con pruebas y testimonios. Sería mal fiscal si resulta incapaz de armar un cuerpo de acusación basado en la ley. Mal acostumbrados estamos a fiscales timoratos. Mal acostumbrados estamos a fiscales venales. Mal acostumbrados estamos a esos asustadizos personajes que primero miran apellido, tarjeta personal, poder económico o político para luego recién decidir si acusan o no. Muy mal acostumbrados estamos a los que solo persiguen a los de abajo.

Que acuse. Que denuncie. Que busque las mil y una. Que se mate buscando testimonios. Que no duerma tratando de conseguir la prueba. Que su desvelo sea develar todos los entuertos en las tramas mafiosas de posibles delincuentes. El problema no es acusar, el problema es probar. Es problema no es dudar, es demostrar. El problema no es armar una historia sino que el juez la crea. ¿Qué teme Giulliana Loza, Arsenio Oré y los otros abogados? No irán nunca a la cárcel porque Domingo Pérez lo pida, irán si los jueces en primera, en segunda y en no sé cuánta instancia le crean. Además, no se me hagan los locos, pues construimos un bosque de leyes para proteger la libertad que se necesitan más que simples pedidos para perderla. Ojalá fuera verdad eso de que vamos entrando a una radicalización de la justicia. Ojalá Dios quiera y sea verdad que empezamos a temer la ley. Tranquilos. El problema no es que Domingo Pérez los acuse, sino que le crean.

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