OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: El país no quiere confrontación

Las reformas política y judicial planteadas por el Ejecutivo son necesarias y urgentes por el bien de la institucionalidad del país...

 

El mensaje difundido ayer por la lideresa de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, a través de las redes socia­les, en el que acusa al presidente Martín Vizcarra de plantear reformas populistas, y la respuesta del jefe de Estado, abren una nueva confrontación que nada bien le hace al país, que está de acuerdo con las medidas pero también espera la ejecución de obras urgentes para resolver los problemas y no enfrentamientos.

Las críticas de la ex candidata presidencial po­nen en duda si el referéndum planteado por el Ejecutivo para que se consulte al pueblo por la no reelección de los congresistas, el retorno a la bica­meralidad y la reforma del Consejo Nacional de la Magistratura pueda realizarse en la fecha sugeri­da, que es el mes de diciembre.

Y es que si bien la hija de Alberto Fujimori ase­gura que los congresistas de Fuerza Popular “no pondrán trabas ni postergarán ningún debate res­pecto a la no reelección de congresistas ni a la bi­cameralidad”, también remarca que las reformas requieren ser “debatidas ampliamente”, lo cual ya no garantiza que estas sean aprobadas en diciem­bre. No olvidemos que desde la bancada naranja se ha cuestionado al presidente Vizcarra por exigir plazos para la aprobación de los proyectos que ha remitido al Parlamento.

Las reformas política y judicial planteadas por el Ejecutivo son necesarias y urgentes por el bien de la institucionalidad del país, por eso el gran respaldo popular que ha recibido Vizcarra, pero la población reclama también obras inmediatas para resolver los problemas del país, como agua, saneamiento, salud, educación y la inseguridad ciudadana cada vez peor por los altos índices de la delincuencia, solo por citar las principales señala­das en las encuestas.

Por eso llama la atención que la ex candidata pre­sidencial emplace al presidente de la República para que no le dé la espalda al pueblo y que gobier­ne para resolver los problemas que no están sien­do atendidos. Y lo decimos porque Keiko Fujimori debe hacer un mea culpa porque parte de esos gra­ves problemas se arrastran desde el gobierno de su padre, en el que ella fue primera dama.

No se olvida la gran corrupción que imperó en el gobierno de Alberto Fujimori y los problemas eco­nómicos, de educación y salud, por citar algunos, que dejó al país tras renunciar por fax y fugar a Ja­pón luego de la difusión de los ‘vladivideos’.

Ayer, Keiko le exigió a Vizcarra resolver la corrup­ción, la delincuencia en las calles, los robos, las violaciones, la anemia, la desaceleración económi­ca, la subversión en el Vraem, pero no dijo cómo hacerlo. Aspira ser presidenta del Perú, pero no da alternativas para solucionar los problemas.

Vizcarra respondió que no irá a la confrontación, que seguirá combatiendo la corrupción pero a la vez construyendo obras de infraestructura. Eso y otras acciones más espera el país.

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