OPINIÓN | Luis Ángeles Laynes: ¿Correcciones a medias?

El presidente del Congreso, Daniel Salaverry, ha declarado que su gestión al frente del Legislativo “está corrigiendo las cosas que tenemos que corregir” .

El presidente del Congreso, Daniel Salaverry, ha declarado que su gestión al frente del Legislativo “está corrigiendo las cosas que tenemos que corregir” y recordó que al asumir su cargo dijo que no se blindará a nadie. Todo esto al referirse a las sanciones impuestas a los congresistas Yesenia Ponce, Maritza García y Carlos Bruce.

Correcciones que consideramos a medias, si tomamos en cuenta por ejemplo que en el caso de Yesenia Ponce, blindada varias veces por sus compañeros de bancada, solo se le sancionó con una suspensión de 120 cuando otros reclamaban, por la gravedad de su caso, el desafuero.

La fujimorista acusada de pagar 10 mil soles para obtener un certificado de estudios, y la ‘Avenger’ Maritza García, quien recibió la misma sanción por consignar información falsa en su hoja de vida, ahora quedan en manos de la Subcomisión de Acusaciones Constitucionales, que debe determinar si solicita el desafuero. Tarea pendiente para el fujimorismo para demostrar que no hay blindaje.

A quien salvaron de un alejamiento de dos meses de las actividades legislativas, fue a Carlos Bruce, sobre quien pedían una suspensión de 60 días por pedir resguardo policial para la inauguración de su restaurante.  Una “oportuna” intervención del aprista Mauricio Mulder evitó el castigo, aunque ahora el popular ‘Techito’ trabajará sin recibir sueldo ni gastos de representación.

Salaverry ha destacado también el levantamiento de su inmunidad al nuevamente prófugo parlamentario Benicio Ríos, sobre quien pesa una sentencia de prisión preventiva de siete años. El congresista de Alianza para el Progreso permaneció varios meses en la clandestinidad y hace unos días reapareció en el Parlamento.

Según el Poder Judicial, al referido legislador no le asiste la inmunidad porque el delito por el cual se le ha condenado lo cometió cuando no era congresista. A Ríos se le sancionó por la compra sobrevalorada de un terreno cuando era alcalde de Urubamba.

Sin embargo, nadie explica por qué no se le detuvo luego de la sentencia ni se dio con su paradero durante los meses que estuvo prófugo de la justicia. Hoy se encuentra en la misma situación y nadie lo ubica. ¿Es qué alguien lo protege?

Ahora, quien está en capilla es la congresista Betty Ananculí, sobre quien la Corte Suprema evalúa pedir el levantamiento de su inmunidad, ante una denuncia  del Ministerio Público por el presunto delito de falsificación y uso de documentos falsos. Oportunidad para que los padres de la patria demuestren que la frase “otorongo no come otorongo” ha sido desterrada o no.

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