OPINIÓN | Luis Ángeles Laynes: ¿Caerá por cansancio?

La guerra entre el Gobierno y  el fiscal de la Nación se torna cada vez más intensa y cual novela surgen nuevos capítulos que ya nadie se atreve a vaticinar el final.
OPINIÓN | Luis Ángeles Laynes: ¿Caerá por cansancio?

La guerra entre el Gobierno y  el fiscal de la Nación se torna cada vez más intensa y cual novela surgen nuevos capítulos que ya nadie se atreve a vaticinar el final. Pareciera que el objetivo del Ejecutivo de hacer caer por cansancio al titular del Ministerio Público, no le será fácil alcanzar porque por cada golpe que propina, recibe otro de su ocasional antagonista.

El ministro de Economía, Carlos Oliva, cambió de discurso y tras pronunciarse que las investigaciones iniciadas por Chávarry al extitular del MEF, Alfredo Thorne, sobre el caso Chinchero deben seguir su curso, ayer se sumó a las declaraciones de congresistas del oficialismo y colegas del gabinete, de que las indagaciones iniciadas por el fiscal de la Nación constituyen una persecución política para vacar al presidente Martín Vizcarra.

¿Están en lo cierto los representantes del Gobierno al utilizar el mismo discurso de los exmandatarios investigados por casos de corrupción? La fujimorista Karina Beteta afirma que es la peor defensa de parte del Ejecutivo, porque demostraría un intento de blindaje por los presuntos actos de corrupción que se investigan sobre el proyecto del aeropuerto cusqueño, cuando el hoy jefe de Estado era ministro de Transportes y Comunicaciones.

Recordemos que por ese caso Alfredo Thorne se fue del gabinete porque el Congreso le retiró la confianza, y Vizcarra renunció cuando estaba en curso en el Parlamento una moción de censura en su contra. Si todo estuvo correcto, ¿por qué temen a la investigación?

Y ante las acusaciones del Ejecutivo y el insistente pedido de su renuncia, así como al pronunciamiento de la junta de fiscales que le pidió una decisión acorde a los intereses y bienestar de la institución, Chávarry respondió ayer, a través de un comunicado, que no renunciará, que es ajeno a todo interés político y seguirá luchando contra la corrupción.

Insistimos en que esta guerra de poder a poder ya debe parar y, por el contrario, los pedidos de acusación constitucional que se encuentran en el Congreso contra Pedro Chávarry deben ser tramitados con la mayor celeridad posible para que se cumpla el debido proceso y se determine si el fiscal de la Nación es culpable de los cargos que se le imputan.

Por lo pronto, el fiscal de la Nación se mantiene firme en su posición de no dar un paso al costado. Un hueso duro de roer para el Ejecutivo.

 

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