OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: A trabajar por el país

Ha llegado el momento de iniciar una nueva etapa de trabajo conjunto por el bienestar de los peruanos...

Después de un prolongado y tenso debate, en el que algunos parlamentarios llegaron a desafiar al Gobierno a que cierre el Congreso, el pleno del Legislativo finalmente otorgó la confianza al gabinete que preside César Villanueva y se comprometió a cumplir con el plazo del 4 de octubre para la aprobación de los tres proyectos de reforma constitucional que restan, es decir la no reelección de legisladores, la bicameralidad y el financiamiento de los partidos políticos.
Una jornada altisonante por la reacción de los congresistas tras la exposición de Villanueva y que deja dudas respecto al futuro de la política peruana, pues todo indica que el clima de confrontación entre el Ejecutivo y el Legislativo perdurará por un tiempo más.
Consideramos que el acaloramiento propio del debate debe bajar para que prime la cordura en ambas partes, que debe tener como fin supremo la defensa de los intereses de la población. Sabemos de la importancia que tienen las reformas planteadas por el Ejecutivo para ser sometidas a referéndum, pero es bueno también advertir que la lucha contra la corrupción y el desarrollo del país no depende únicamente de esos proyectos.
Es cierto que el país requiere de instituciones sólidas, limpias de corrupción, pero el pueblo también reclama obras, solución a los problemas urgentes, y ese es el carro que en adelante nuestras autoridades deben empujar.
El Gobierno ya recibió la confianza para seguir adelante con las reformas que consultará al pueblo el próximo 9 de diciembre, pero en adelante debe también emprender una gestión que haga viable las medidas que la gente reclama en las calles. La inseguridad sigue en alza, el norte del país afectado por El Niño costero sigue esperando la tan mentada reconstrucción con cambios y hay preocupación por el incremento de los índices de la pobreza.
Es momento de dejar las acusaciones mutuas. En la jornada de ayer se pudo apreciar una andanada de críticas, muy válidas por cierto, pero faltó la autocrítica para reconocer los errores que los ha llevado a ganarse la desaprobación del pueblo. El Congreso ha dado muestras de trabajar con celeridad por el país, y esa es la ruta que debe seguir.
Por el lado del Gobierno, es preciso también que asuma su rol ejecutivo para atender las obras que reclama el país y resolver los problemas de inseguridad y de violencia contra la mujer, por citar algunos.
Congreso y Gobierno deben dejar de lado la confrontación y los puyazos. Ha llegado el momento de iniciar una nueva etapa de trabajo conjunto por el bienestar de los peruanos.

TAMBIÉN PUEDES LEER: