OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: Castillo sin representación

El gremio magisterial le ha dado la espalda y por ello la huelga pasa desapercibida, tal como lo señaló ayer el Ministerio de Educación.
Pedro Castillo Pedro Castillo

La huelga magisterial que se inició lunes 18 convocada por la facción radical Sute-Conare, que lidera Pedro Castillo Terrones, ha resultado no solo un fracaso por la poca adhesión de maestros a la medida de fuerza, apenas el 3.8% del total nacional, sino también una derrota para su promotor, quien además ha sido desconocido como dirigente de algún sindicato magisterial, según una resolución de la Sexta Sala Constitucional de la Corte Superior de Justicia de Lima.

De acuerdo con esta medida, propalada por la Procuraduría Pública, el citado personaje no tiene ninguna representatividad para exigir demanda alguna al Ministerio de Educación, por lo cual consideramos que los maestros que acatan la medida de fuerza deben deponer de la misma si no quieren ver descontados sus haberes, o ser reemplazados por profesores suplentes.

La decisión del Ministerio de Educación contra los maestros que han abandonado las aulas y dejado sin dictado de clases a sus alumnos es saludada por los padres de familia que se pronunciaron desde mucho antes de su inicio, en contra de la huelga.

Con la poca adhesión de profesores a la huelga, ha quedado demostrado que el poder de convocatoria de Pedro Castillo ha sido reducido a su mínima expresión, quizá porque los docentes se han dado cuenta de los falsos argumentos utilizados por él para ganar el control del Sindicato Unitario de Trabajadores en la Educación del Perú (Sutep), como por ejemplo denunciar los intentos del Gobierno para privatizar la educación pública.

El gremio magisterial le ha dado la espalda y por ello la huelga pasa desapercibida, tal como lo señaló ayer el Ministerio de Educación, que ha sido claro, además, al precisar mediante decreto de urgencia que los recursos provenientes de los descuentos servirán para pagar a los profesores que serán contratados para restablecer el servicio educativo en donde ha sido paralizado.

Saludamos que la mayoría de maestros que no han caído en el juego de Pedro Castillo y sus seguidores. En una columna anterior advertimos el carácter político de la convocatoria, que a todas luces se percibía como una maniobra para arrebatar a Patria Roja el control del Sutep.

Por ello, en cada aparición, Castillo reclamaba al ministro de Educación, Daniel Alfaro, por dialogar con la dirigencia nacional del Sutep, que es la legalmente reconocida para conversar sobre cualquier demanda laboral y profesional.

Ojalá este reducido grupo de maestros levante la huelga y desde el lunes retornen a las aulas. Los niños no tienen por qué ser perjudicados por apetitos político-personales de pseudodirigentes.

TAMBIÉN PUEDES LEER: