17 Oct, 2017

OPINIÓN | Julio Schiappa: No siembres huracanes, cosecharás tsunamis

Hasta el domingo 15 de octubre la calle daba como hundido en el fango de la derrota al gobierno de PPK. Varios chismólogos con acceso a los medios, incluso habían pronosticado el desalojo, mediante revocatoria, del presidente de la República por incapacidad para manejar el país.

Ese ambiente de velorio saltó por los aires cuando se publicó una encuesta que señalaba que el presidente había subido 8% en la preferencia popular. Asimismo, la nueva premier, Mercedes Aráoz, era respaldada por la mayoría del país, en pocas semanas de gestión creció en 6%.

No faltaron los cínicos que dijeron que esto era obra del relativo éxito futbolístico de la selección, que había levantado los ánimos alicaídos de los peruanos. Otros dijeron que la premier había roto por su relevante belleza al exponerse 12 horas continuadas, en la televisión, durante su presentación en el Congreso, favoreciendo con ello al gobierno. Finalmente, algunos piadosos sugirieron que el rebote era un respaldo a un gobierno tan arrinconado que generaba solidaridad con el más débil.

¿Cuál es la causa, entonces, del alza de valiosos 8 puntos del presidente Kuczynski en su momento más crítico? Las encuestas empiezan a revelar un desgaste de la imagen del fujimorismo, entre otros factores de fondo, que explican mejor esta recuperación. Fútbol, nuevo gabinete y solidaridad, pasarían entonces a situarse en contexto. El desgaste de la oposición o sus estrategias equivocadas podrían explicar algo mejor los cambios en la opinión ciudadana. Requiere ratificarse en otras encuestas, pero yo entiendo que en la pelea con PPK, la oposición puede estar perdiendo puntos.

Una causa tiene que ver con la imagen, temperamento y mensaje de la oposición liderada por Keiko Fujimori. La imagen no es de cooperación con el gobierno o por lo menos el público no lo cree así; 82% cree que PPK y FP deben llegar a acuerdos. Y dos temas parecen haber tenido su efecto en la imagen de la agrupación anaranjada; la oposición simpática de Kenji y el tema del indulto a papá Fujimori. Solo 6% de los militantes del fujmorismo apoya la expulsión de Kenji del partido y 86% respalda la amnistía. En la calle, 88% de los ciudadanos están también por el indulto.

Estos factores son un inmenso peligro para la líder de FP: si su bancada expulsa a Kenji habría un huracán, si aparece diciendo o insinuando no al indulto, evitando el riesgo de perder liderazgo político ante su padre, le espera un tsunami. Está claro: hay que cambiarlo todo. No se vayan a juntar huracán y tsunami.