OPINIÓN | Julio Schiappa: Castilla, el mejor presidente del Perú

La más recordada de sus obras es la liberación de los esclavos negros, decretada oficialmente en 1854. Pero también dio la ley de la libertad de prensa...

El primer censo en el país que rompía la tradición colonial, lo hizo Ramón Castilla en el año 1861, a seis años de haber asumido la presidencia. Un asistente le dice: “Permiso señor presidente: aquí tiene los datos del censo”. Castilla lee con atención:
POBLACIÓN: 2’487,916 HABITANTES
ANALFABETOS: 87%
Castilla llama, con su tronante voz de tono militar a su secretario y le da la orden que convoque al Consejo de Ministros de inmediato. En la reunión, Castilla, horrorizado por el nivel de analfabetos existente le dice a los miembros del Consejo: “Señores ministros. Ante los primeros datos del censo voy a proclamar mi primera política de Estado para un siglo: escuelas, escuelas, escuelas!!!”
En su gestión de gobierno construyó 1,117 escuelas (una cada 2 días, contando sábados y domingos). Sus importantes reformas en la política y la sociedad de su tiempo confirman estos asertos. La más recordada de sus obras es la liberación de los esclavos negros, decretada oficialmente en 1854. Pero también dio la ley de la libertad de prensa. En otro gesto que revela su talante justiciero abolió el tributo indígena. Abolió la pena de muerte. Su presidencia fue la que más hizo en favor de los derechos humanos en toda la historia del Perú.|
En la universidad Mayor de San Marcos cuando inauguraban la Academia Nacional de Ciencias, dispuesta por Castilla en su presidencia, el rector lo invita a hablar… Ya estaba medio sordo y lo primero que dice es: “Señores, veo en este salón de grado repleto que no hay una sola mujer que nos acompañe, pero yo les auguro que dentro de un siglo, el Perú en sus universidades va a tener más mujeres que hombres”.
Cuando deja la presidencia en el año 1862 se da cuenta que no tiene casa propia. Se va a vivir con su hijo Juan Castilla, mientras piensa cómo resolver su situación. El problema era que no tenía medios para comprar una vivienda. Había estado tan ocupado en hacer la grandeza del país que se había olvidado de sí mismo. Fue un presidente honrado, ejemplo de servidor público, de esos que hoy le faltan al Perú. ❖

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