31 Oct, 2017

OPINIÓN | Julio Schiappa: ¿El Apra: ruda desde el más allá?

Para muchos analistas y académicos, solo habría dos partidos políticos en el país, FP y el Apra. Los otros serían Federaciones de Independientes

El Apra tiene futuro porque es como el petróleo: todos anuncian su desaparición, pero coinciden que sigue siendo necesario como combustible para la actual política peruana.

 

Para muchos analistas y académicos, solo habría dos partidos políticos en el país, FP y el Apra. Los otros serían Federaciones de Independientes o Sociedades Anónimas Cerradas-SAC, con dueños privados.

 

Los partidos como Somos Perú, UPP, Todos por el Perú, y otros, son un buen ejemplo de Federaciones de Personalidades Independientes, asociadas para cada elección. Su eje de acción es básicamente municipal y tienen limitado alcance regional.

 

En cambio, APP de Acuña sería la mayor SAC política del país, al igual que los partidos de varios emprendedores de alto vuelo, metidos a políticos como continuación de sus negocios.

 

Los partidos SAC carecen de ideología, no encabezan causas ciudadanas ni mucho menos batallas nacionales en defensa del medio ambiente, la soberanía nacional, o el acceso igualitario a buenos servicios públicos.

 

El Apra hace bien lo que todo partido debe hacer: lideran opinión con 4 parlamentarios que pesan como 40, cubren un espacio mediático y político 10 veces su tamaño electoral, sobre todo, cuando Alan García sale a declarar.

 

Sin embargo, el Apra ha acumulado factores de riesgo muy grandes: el más serio es el caso Lava Jato, que puede alcanzar al presidente Alan García. Adicionalmente, Lava Jato deja una estela de corrupción de sus colaboradores en su segundo gobierno que arruinaría toda posibilidad el 2021.

 

Aun en ese caso, el Apra tiene opción para volverse una suerte de peronismo a la peruana, con varias tendencias que van separadas a las elecciones. El primero que dio un paso en esa dirección fue Enrique Cornejo, que tiene posibilidades de ser un buen candidato a la alcaldía de Lima, eso si la confesión sincera de su exviceministro Jorge Cubas no lo vincula a Lava Jato.

 

En los últimos años, no hay apristas, ni exmilitantes apóstatas de Víctor Raúl. Son muy raros. En este plano espiritual y emocional reside la fuerza futura del viejo partido.

 

Sin embargo, hay que pensar en un futuro sin Alan García, mientras Lava Jato siga pendiente. Mauricio Mulder ya insinuó su candidatura al 2021: quiere ser el presidente del Bicentenario al igual que Alan García

 

¿A quién bendecirá con ruda Víctor Raúl desde el más allá?