OPINIÓN | Juan Mendoza: Cooperar o no cooperar

Gracias a las cooperativas, muchos tienen acceso al crédito a tasas más bajas que en los bancos.
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Nuestro sistema financiero es subdesarrollado: menos de la mitad tiene una cuenta bancaria, apenas un tercio tiene acceso al crédito formal y las tasas de interés están entre las más altas de Sudamérica. Las cooperativas de ahorro y crédito, que cuentan con S/ 12,000 millones de recursos, han permitido la inclusión financiera de alrededor de 1.5 millones. Urge supervisar a las cooperativas para que no crezcan como fachadas de bandas criminales.

El subdesarrollo financiero del Perú se explica por la alta informalidad y la escasa competencia. Siete de cada diez trabajadores no están en planilla ni emiten recibos por honorarios ,lo que limita su capacidad de ser sujetos de crédito. Es harto difícil que las tasas de interés se reduzcan de forma significativa cuando los cuatro bancos más grandes concentran el 80% de los depósitos y de los préstamos.

Gracias a las cooperativas, muchos tienen acceso al crédito a tasas más bajas que en los bancos. Se estima que los préstamos de las cooperativas se han doblado en la última década hasta bordear los S/ 10,000 millones. Pero, el crecimiento de las cooperativas ha sido desordenado y sin supervisión estatal. La Federación Nacional de Cooperativas de Ahorro y Crédito solo reúne a 151 de las cerca de 700 que estarían en funcionamiento.

Hay tres razones por las que se debe supervisar a las cooperativas. La primera es que los depósitos de las cooperativas no están asegurados. Ello quiere decir que si una cooperativa quiebra, entonces los ahorristas no recuperarán su dinero.

La segunda razón es que las cooperativas pueden ser utilizadas por delincuentes. La explosión de cooperativas en el Vraem, que se estima habría alrededor de 180, sugiere que muchas serían fachadas de organizaciones criminales. Según la Superintendencia de Banca y Seguros (SBS), se ha denunciado a 21 cooperativas por lavado de activos.

La tercera razón es que hay que reducir la probabilidad de quiebras y crisis financieras en el sistema cooperativo. La experiencia internacional nos dice que todas las instituciones financieras están en riesgo de prestar muy rápido a quien no se debe prestar.

En los Estados Unidos, un organismo federal especializado supervisa a las cooperativas de alcance nacional. En Gran Bretaña, una agencia del gobierno, que equivaldría a nuestra SBS, supervisa a las cooperativas. En Irlanda, una división del Banco Central se encarga de la supervisión. Hay que debatir ampliamente, sin politiquería, sobre qué modelo de supervisión de las cooperativas es el más adecuado para el Perú.

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