10 May, 2017

OPINIÓN | Juan Carlos Ruiz: ¿Quién pone la agenda?

Esto no es casual en un escenario donde las contradicciones del oficialismo dominan los pasillos de Palacio de Gobierno...

Por Juan Carlos Ruiz Rivas

El Congreso de la República decidió retomar los temas de agenda pública y calentar nuevamente el escenario político, tras un receso obligado por El Niño Costero.

Retoma así la interpelación al ministro de Transportes y Comunicaciones, Martín Vizcarra, por la adenda del aeropuerto de Chinchero, y pone la puntería al ministro del Interior, Carlos Basombrío, por su pasividad ante la nefasta incursión de los rostros del terrorismo promovida por Movadef en una marcha de la CGTP. Anticorrupción y antiterrorismo parecen ser las consignas de la mayoría parlamentaria.

Esto no es casual en un escenario donde las contradicciones del oficialismo dominan los pasillos de Palacio de Gobierno. El equipo de lujo del presidente no logra -hasta el momento- darle forma a su agenda país. Lo suyo parece más una memoria descriptiva actualizada del “Perú, problema y posibilidad” de Basadre; pero dista muchísimo de una verdadera priorización de las reformas económicas, sociales y políticas que necesita el país.

El problema parece ser de perspectiva. El pensamiento financista del gobierno de turno parece creer que nuestros problemas se resuelven garantizando el financiamiento de la inversión pública. Algo así como “si la plata llega el problema está resuelto”. Pero quienes conocemos de gestión moderna sabemos que esto no es cierto. El problema está en la calidad del gasto público. El caso Odebrecht nos lo confirma a diario.

No es un problema de falta de financiamiento. No se resuelve con bonos para seguir endeudándonos. Esta perspectiva es insuficiente. El verdadero problema es de recursos humanos. Y seguimos resistiéndonos a verlo y resolverlo con claridad.

Si bien la gestión moderna propone una solución integral del problema, lo cierto es que resolver el problema del recurso humano es el primer paso para garantizar adecuados estándares de servicios públicos para el ciudadano (algo que hoy no ocurre, porque derrochamos dinero donde no se requiere debido a la debilidad mental de nuestros burócratas).

Pero este problema de recursos humanos se expresa también en quien se beneficia de programas sociales y políticas públicas (porque está desinformado y mal educado en el uso del aparato público). El peruano sigue creyendo que los servicios públicos son gratuitos. Ignora que siempre alguien los paga. ¿Qué estamos haciendo para resolver esto? ¿Quién pone la agenda pública en su verdadera dimensión?

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