OPINIÓN | Jorge Rojas Orrillo: Perú es mundial

Estos últimos meses, nuestro país ha sufrido una fiebre futbolera jamás vista.
OPINIÓN | Jorge Rojas Orrillo: Perú es mundial FOTO: AFP

Nuestro país en estos últimos años se ha hecho conocer por ciertos hechos puntuales; primero, durante el gobierno de Alan García se nombró a Machu Picchu como una de las nuevas maravillas del mundo moderno.

Por otro lado, hay un extraordinario apogeo de la gastronomía peruana, hace unos días dos chefs peruanos y sus respectivos restaurantes se encuentran entre los 10 más importantes del mundo, ocupando el sexto y séptimo lugar.

Estos últimos meses, nuestro país ha sufrido una fiebre futbolera jamás vista, los medios de comunicación y las redes sociales han funcionado perfectamente como palanca para aumentar esa ferviente devoción a la selección de fútbol. La novela Guerrero y TAS, entre muchos otros aspectos que ya no vale recordar.

Nuestra participación en el mundial nos llevó nuevamente a los ojos del mundo; sin embargo, nuestra pronta descalificación nos deja un sabor agridulce pero con una luz de esperanza. Sin  embargo, haré un paréntesis, un factor que no contábamos desde hace mucho tiempo.

Nuestra hinchada, nuestra gente, es el tercer factor que nos hace recorrer el hemisferio y las diferentes portadas del mundo, desde Antonio Banderas actor de Hollywood, agencias internacionales de noticias, ente periodistas y figuras públicas.

Muchos hinchas peruanos viajaron con paquetes turísticos completos para ver a su selección en el mundial, pero muchos otros, vendieron sus autos, propiedades inclusive hicieron “polladas”, dejando su trabajo y confort para aventurarse en viajes de más de 20 horas continúas, atravesando el continente para ver los partidos de su selección.

Nunca el Perú estuvo más unido tras una camiseta; el Himno Nacional que se entonó en el partido con Dinamarca, estoy seguro que a más de uno, le hizo quebrar de emoción y lágrimas de patriotismo.

Ojalá no nos vanagloriemos de las derrotas y entendamos que esto es un proceso que debe continuar y madurar, no solo como equipo, sino como hinchada, como nación. El fútbol es importante pero, más aún nuestra gente, nuestro desarrollo y nuestro futuro. Que este proyecto futbolístico nos mantenga unidos de cara al bicentenario y no sea un largo proceso que dure más de tres décadas. Que así sea.

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