Edic. Impresa

OPINIÓN | Javier Zúñiga: La informalidad en el Perú

By Edson Henriquez

September 08, 2018

La informalidad se ha convertido en uno de los problemas económicos más importantes de los países emergentes y se origina porque las personas no perciben que el beneficio de convertirse en formales sería mayor al costo de pagar impuestos. En el Perú, los factores que dificultan el proceso de formalización son: los engorrosos procesos administrativos para volverse formal y el costo de los impuestos.

El no ser formal podría tener los siguientes inconvenientes: no recibir la protección legal que el Estado brinda, el bajo nivel de productividad, las malas condiciones en las que los informales realizan sus actividades, la falta de control de las actividades productivas, y la incapacidad de los informales a acceder a un crédito en el sistema financiero, que evidentemente les impida ser sujetos de crédito, limitando su posibilidad de crecimiento.

El Instituto de Economía y Desarrollo Empresarial (IDEP) de la Cámara de Comercio de Lima (CCL) indicó que en el 2017 la informalidad en el Perú era de 72.60% de la población económicamente activa (PEA). La informalidad se ha reducido del 2007 al 2017, de 80% a 72.60%.

Según el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), durante el año 2018, la informalidad en el Perú está creciendo a un ritmo mayor que el de años anteriores. En el periodo de julio 2017 a junio 2018, la informalidad fue de 73%; esta cifra superó en 0.90% a la registrada en el periodo julio 2016 a junio 2017, que fue de 72.10%.

El INEI informa que el empleo informal en el área urbana es de 66.40% para el periodo julio 2017-junio 2018, siendo 1.30% mayor al registrado en el periodo julio 2016-junio 2017. A nivel regional, la costa creció un 5.50% en informalidad; la sierra, en 3.75%; mientras que la selva tiene un crecimiento de 5.80%. A nivel de sectores productivos, la informalidad también ha aumentado, con mayor énfasis en el sector construcción, con 7.50% y servicios con 7%.

En abril del presente año, el salario mínimo aumentó 9.40%, elevando el costo de la formalización y convirtiéndose en un potencial factor del aumento de la informalidad.

Para reducir la informalidad es importante que los beneficios de ser formal sean percibidos por los contribuyentes, mejorando los bienes y servicios que brinda el Estado. Si los trabajadores no ven los resultados de los impuestos que se pagan, no tendrán al corto plazo ningún estímulo para formalizarse.