OPINIÓN | Guido Águila Grados: Perú multicolor  

Este Perú multicolor se advierte reflejado en su diversidad cultural a través de nuestra propia Constitución Política.
OPINIÓN | Guido Águila Grados: Perú multicolor   OPINIÓN | Guido Águila Grados: Perú multicolor  

En los años 80’ un conjunto musical llamado Grupo Maravilla lanzó una canción titulada Antahuara. Su melodía, con el peculiar estilo de la cumbia peruana, era una permanente invitación a bailar: «Antahuara de mi vida dame dame tu querer (bis) / Si no me das tu cariño yo me moriré de amor (bis) / Polleras multicolores ponchos llenos de color (bis) / Cantaremos bailaremos alegría juventud (bis) / (…)». Ahora, que han pasado tres décadas y luego de haber recorrido todo el territorio nacional, podemos afirmar que el Perú es –como dice la letra de la canción- “polleras multicolores y ponchos llenos de color”.

Este Perú multicolor se advierte reflejado en su diversidad cultural a través de nuestra propia Constitución Política. En la norma fundamental se han reconocido importantes derechos en este sentido: (i) el derecho a la identidad étnica y cultural (inciso 19, art. 2°); (ii) el fomento de la educación bilingüe e intercultural, así como la preservación de las diversas manifestaciones culturales y lingüísticas del país (art. 17°); (iii) el reconocimiento del idioma quechua, aimara y demás lenguas aborígenes (art. 48°); (iv) el respeto a la identidad cultural de las Comunidades Campesinas y Nativas (art. 89°); entre otras manifestaciones constitucionales que nos permite decir que nos encontramos ante un Estado multicultural.

Que el Perú sea un Estado con estas características significa romper con una serie de paradigmas enquistados desde los inicios de nuestra república –algo parecido a la doctrina norteamericana de fines del siglo XIX: “separados, pero iguales”-. Por tanto, nuestra diversidad cultural sigue siendo un reto en pos de nuestra identidad nacional. Bajo esta línea, el Tribunal Constitucional en el tercer párrafo del fundamento 3 de su STC Exp. N° 0042-2004-AI/TC, Lima (Luis Alejandro Lobatón Donayre y más de cinco mil ciudadanos) señaló: “De ahí que sea posible señalar que la multiculturalidad del Estado peruano no debe significar un lastre para lograr la identidad nacional, sino un desafío constitucional en la medida que se debe tener en consideración el valor de la diversidad cultural”.

El sistema de justicia ha sido uno de los paradigmas más difíciles de superar respecto a esta multiculturalidad, donde el justiciable, obedeciendo a su lengua, costumbres y valores originarios siempre se ha enfrentado a un sistema que lo ha relegado producto del desconocimiento de su realidad sociocultural (desde su idiosincrasia hasta el idioma) por parte de los magistrados y otros servidores. El nombramiento de jueces y fiscales que hablen la lengua de origen de los lugares donde cumplen sus funciones es el logro más revolucionario que ha realizado el Consejo Nacional de la Magistratura en su historia. Una perspectiva de la justicia basada en la diversidad cultural. El Perú no es solo Lima, no es solo el idioma castellano, no es solo lo urbano ni citadino. No es monócromo. El Perú es multicolor.

* Miembro del Consejo Nacional de la Magistratura

TAMBIÉN PUEDES LEER: