10 Nov, 2017

OPINIÓN | Giovany Rocío: Te voy hablar de Amor

Es que el amor tiene poco de lógica, tú simplemente te enamoras y sabes que ese es tu rumbo y que será para toda la vida, que hasta muerto, no sabes si acaba el amor.

Durante unos minutos en mi mente he recorrido cada cuadra desde mi antigua casa en Magdalena del Mar hasta el Estadio Nacional. Hoy no parece tan lejos, en ese entonces créeme que sí lo era.

Mi maleta que poco utilizaba en el colegio, me servía perfectamente para poder llevar una bandera que podía cruzar toda una pista y en ella se impregnaba una frase: Los Pieles Rojas. Era una costumbre venir siempre con un resultado adverso. La segunda mitad de los 90, al Club Centro Deportivo Municipal, nunca nos fue muy bien. Recuerdo el 97 con Martínez, Maradona, entre otros, se llenó el Estadio, pero ese año de los más de 40 mil acabamos 40 en la tribuna luchando por no descender.

Es que el amor tiene poco de lógica, tú simplemente te enamoras y sabes que ese es tu rumbo y que será para toda la vida, que hasta muerto, no sabes si acaba el amor. Y el amor es idéntico y diferente, el amor a mi hermosa esposa e hijos, el amor a mis padres y hermana, pero hoy voy hablar de ese amor, que no es muy diferente al primero que conté.

El amor a la selección peruana de fútbol, no sé por qué a mis 36 años se me viene el nombre del chino Hirano. Te juro que no lo sé, el internacional del grupo que jugaba en Bolivia. Y esa frustrada eliminatoria en el 90 cuando no cumplía ni los 9 años

No lo voy a negar. Desde el Mundial de EE.UU. viví cada partido como si no fuera a existir un mañana. Llegué a creer que las eliminatorias eran mi Mundial. Llegué a creer que quizá muera sin ver a Perú en el Mundial. Y mientras escribo esto, repaso rápidamente las horas que faltan para enfrentar a Nueva Zelanda. Dios sabe lo que hace siempre. Por qué no tiene que estar Paolo, por qué la FPF dejó tan solo a nuestro mayor héroe y lo condenó antes de tiempo, pero acá estamos. Por qué hoy ponen la foto de Piérola con la de un periodista que dicen que vendió la información. De un periodista que nunca escuché de él y hablan de traición. Pero en el papel seguimos siendo superiores, ahora tendremos que demostrarlo en la cancha.

Nunca en toda mi vida estuvimos tan cerca. Hoy se vivirá una fiesta en todos lados. En los colegios, los niños irán con su camiseta de Perú. Mi hijo irá con la camiseta de su querido Deportivo Municipal, como siempre.

No sé ustedes. Pero este es el momento perfecto para enseñarle cómo lo hizo mi viejo, con guitarra y con cajón, lo grande que es nuestro país, el amor a nuestros colores, eso los hará mejores personas, querer lo nuestro y luego el resto.

El sueño continúa, recuerdo cuando éramos 15 en Venezuela el 2013 y teníamos casi nada de posibilidades de clasificar y ahí estaba yo parado, o cuando le empatamos a Brasil de visita. He estado fuera en los 9 países alentando a Perú. Hace poco mi equipo jugaba en la Liga y hace 3 años que volvió, siempre pelea arriba y este año parado en una tribuna en Quito estuvimos a 22 segundos de eliminar al subcampeón reciente de la Libertadores.

Dicen que la vida son sueños y los sueños vida son, hoy vivimos un sueño que esperemos que sea

parte de nuestra dura, pero hermosa vida. ¡¡¡Vamos Perú!!!