17 Nov, 2017

OPINIÓN | Giovany Rocío: A pesar de Oviedo

Todos lo que hemos visto los 180 minutos de esta etapa final, cada ciertos minutos, nos preguntábamos, con Paolo sería otra cosa

No quiero ser mezquino, tampoco me corresponde hablar de los líos judiciales que tiene Edwin Oviedo, por la disputa de la azucarera Tumán y como la Primera Fiscalía Supraprovincial Especializada en Delitos de Lavado de Activos, ha dispuesto adecuar la investigación seguida contra el empresario y  varios exdirectivos de la Empresa Agroindustrial Tumán a la Ley contra el Crimen Organizado el mes pasado, información que se puede encontrar fácilmente en internet.

Si no, voy hablar de cómo la Federación Peruana de Fútbol dejó simplemente solo a Paolo Guerrero y que su amigo de gran parte de su vida, Jefferson Farfán (gran parte de su vida porque Farfán fue formado por Oscar Montalvo en el Deportivo Municipal), supo reivindicar luego de su gol. Ese mismo que la asquerosa prensa lo llamaba exjugador.

De la indignación de su madre y detrás de ella de todo el país.

Por eso acá hay cosas que aclarar y por respeto al capitán y al líder, estas cosas deben salir a la luz.

Porque se dice que la Federación Peruana de Fútbol, poco o nada hizo en defender al héroe de la clasificación. El que le devolvió el alma con esa personalidad de no querer perder jamás de Paolo.

Si el documento era clasificado, vale decir, de carácter reservado, ¿quién soltó el documento?; dicen que fue una secretaría de la misma FPF. ¿Qué dice la investigación?, ¿se ha iniciado alguna?

Porque nos enterábamos por redes sociales y no por las noticias, hasta que un canal extranjero dijo que Paolo Guerrero había dado positivo por ingesta de cocaína. Los que conocen a Guerrero, saben que eso no es difícil de creer, sino que es imposible que suceda.

¿Quién es Pierre Manrique (quien creo trabaja en RPP) y por qué se le acusó en Facebook de vender información clasificada y, por ende, confidencial a ESPN y con eso la suspensión de Paolo se adelantó? Conjeturas o no, es necesario saber cómo se dieron los hechos.

Por el bien del grupo, por el bien de nuestro Capitán, es importante saber la verdad.

Si Paolo Guerrero por menos metió presa a Magaly Medina, ese periodista argentino que sin mayor sustento, lo acusó, debe ser denunciado.

Ojalá sepamos la realidad de todo esto y es lamentable que Paolo encuentre refugio en su club brasileño y no en el ente máximo que lo único que hizo fue agachar la cabeza y emitir un desafortunado comunicado.

Esta clasificación tiene un nombre y es Paolo Guerrero.

Y un consejo a los periodistas. No el que grita o llena de groserías, un programa, necesariamente tiene la razón. Todo lo contrario.