OPINIÓN | Gio Infante: Unión civil sí, pero así no

Sí, es cierto: hay violencia y discriminación, y ser visibles nos puede convertir en un blanco, pero estar en el clóset también...

 

La unión civil volverá al Congreso, ahora presentada no por uno, sino por dos congresistas abiertamente gais. Se trataría prácticamente de la misma iniciativa: una nueva figura jurídica en el Código Civil que reconozca a las parejas homosexuales como familia y les permita protegerse mutuamente compartiendo sus bienes y seguro de salud, visitarse en el hospital, tomar decisiones médicas de emergencia, disponer del cadáver del ser amado cuando fallezca, recibir una pensión de supervivencia, etc. Hasta ahí, todo bien. La gran diferencia es que en la versión anterior, el reconocimiento de esta realidad generaba una categoría de enunciación, la de los unidos civilmente, que a su vez modificaba el DNI y anunciaba orgullosamente el amor. El nuevo proyecto elimina este detalle, metiendo la unión civil al clóset.

Los congresistas Bruce y De Belaunde lo justifican en la protección de la intimidad de las parejas que se unan civilmente, en evitar la posibilidad de que sean discriminadas por tener un DNI que, al contener el estado “unido civilmente” en lugar de “soltero” o “casado”, anuncie su homosexualidad y las haga más vulnerables a la violencia. Yo discrepo.

Siempre he creído que las lesbianas y gais que sobrevivimos a la adolescencia en contextos homofóbicos como el peruano, que no es el paraíso gayfriendly,| pero tampoco es territorio de Daesh, tenemos la obligación moral de estar fuera del clóset, de ser referentes para que chicas y chicos que descubren su homosexualidad no se sientan bichos raros ni intenten suicidarse. Y qué mejor si además lo hacemos al lado de quien amamos. Sí, es cierto: hay violencia y discriminación, y ser visibles nos puede convertir en un blanco, pero estar en el clóset también. En cualquier caso, el Estado debe prevenirla y sancionarla, no invisibilizarnos.

Es cierto también que nadie debería ser obligado a salir del clóset, salvo se trate de un político públicamente homofóbico y secretamente gay, pero ese es otro asunto. Entonces propongo que todas las parejas, hetero y homosexuales, tengan en su DNI la misma categoría, a fin de no invisibilizar nuestras relaciones y familias. Recordemos que la unión civil no solo se trata de garantizar derechos, sino también de decir que acá estamos, orgullosos.

 

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