OPINIÓN | Dennis Falvy: La magia del dinero

Hay que tener claro que es el Banco Central el que emite dinero, lo que se denomina “emisión primaria”, y luego este pasa a los bancos quie­nes con su “emisión secun­daria"

Hay que tener claro que es el Banco Central el que emite dinero, lo que se denomina “emisión primaria”, y luego este pasa a los bancos quie­nes con su “emisión secun­daria”, es decir los créditos que otorgan, lo “multipli­can”; aunque el Central tie­ne mecanismos de control.

Pero se hace difícil en­tender cuando a raíz de la recesión japonesa y la crisis subprime, la Fed y luego el Central europeo BCE, am­pliaron su base monetaria llevando la liquidez mundial a niveles muy altos. Ello sin contar con el valor de los de­rivados financieros y otras cantidades que enmarcan dinero, como son los metales y criptomonedas.

En aproximadamente 10,000 años de historia, que tenemos datos, los Centra­les apenas tienen un siglo de creados. La Fed, por ejemplo, tuvo una pésima performan­ce en el crash de Wall Street los años 30; no pudiendo controlar la Gran Recesión.

Hoy alardeamos de indi­cadores macro como el PBI y sin embargo el tema de la pobreza, medida de manera absurda monetariamente por el INEI, sigue latente. Lo mismo pasa cuando promocionan que hay más exportaciones que impor­taciones, sin tomar nota de otras cuentas que conllevan dinero en las cuentas de ba­lanza de pagos, como es la de servicios o la denomina­da “Renta de Factores”, que envía dinero afuera de resi­dentes extranjeros.

Como explicación cabe res­catar un cuento que leí hace ya tantos años. Sucede que un turista llega a una ciudad y entra en el único hotel del lugar. Pide una habitación. Pone entonces un billete de 100 dólares en el “Front Desk” para ver si alquila una. El del Front agarra el billete y sale corriendo a pagar su deuda con un carnicero.

Este toma el billete y corre a pagar su deuda con el cria­dor de cerdos.

Este sale corriendo y asimis­mo cancela los alimentos para los animales.

El del molino toma el bille­te al vuelo y corre a liquidar su deuda con María. La pros­tituta a la que hace tiempo que no le paga.

La prostituta con el billete en mano sale para el peque­ño hotel donde había traído a sus clientes las últimas ve­ces y que todavía no había pagado y le entrega el billete al dueño del hotel.

En este momento baja el turista, señalando que no le gusta la habitación y recupe­ra sus USD 100.

La Moraleja: “Si el dinero cir­cula, se acaba la crisis”

Como se ve, ello no es nece­sariamente cierto y esto se apoya en que desde el año 1971; que Nixon morigeró el acuerdo de Bretton Woods con un dólar respaldado en una onza a USD 35, mucho di­nero ha pasado y no bajo los puentes.

La mayoría de ese dinero multiplicado por los ban­cos no tiene respaldo algu­no, se le llama “Fiat”. He allí el problema. Y además hay magia cuando de aumen­tar el dinero se trata, ¿no es cierto? ❖

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