NOTICIAS

OPINIÓN | Dennis Falvy: El colmo de los colmillos

By Joshwel Yañez

September 10, 2018

Llama la atención el grado de incompetencia que transmite el Ejecutivo, con el proyecto de ampliación del aeropuerto Jor­ge Chávez. Solo se encuentran sinrazones para posponer más esta obra sin tener en cuenta la urgencia que demanda.

Donado un terreno de más de 60,000 metros cuadrados hace décadas, aparece alguien que aboga para que con cargo al erario nacional a la familia donante se le pague una suma que se señala es USD 70 millo­nes, aduciendo que el terreno no fue donado para tal fina­lidad. Como si poco fuera el tiempo pospuesto por el pro­ceso, ahora se adicionan las exigencias del Servicio Nacio­nal de Certificación Ambiental para Inversiones Sostenibles (Senace), organismo público adscrito al Ministerio del Am­biente, después de presenta­do por Lima Airport Partners (LAP) la modificación del Es­tudio de Impacto Ambiental (MEIA) para una segunda pista de aterrizaje y otras obras.

En China, supongo, esta si­tuación es imposible de darse. Para Xi Jingping la prioridad está en lo medular y tratándo­se de infraestructura sabe mo­ver sus fuerzas responsables y así ese país avanza.

Aquí se dice que hubo talle­res, rondas, audiencias con terceros para una inversión de LAP, que se estima en USD 1,200 millones.

El comunicado de Senace, que apareció hace días y para la prensa no fue motivo de ni un solo comentario, precisa que el 25 de mayo señaló esta institución 97 observaciones y con un plazo que se amplió LAP respondió a los requeri­mientos.

Dicen ahora que no estuvo de acuerdo en algunas de las contestaciones y señaló que 8 de 10 opinantes técnicos no estaban de acuerdo, no dieron por absueltas sus ob­servaciones.

Entonces Senace le da plazo a LAP hasta el 21 de septiem­bre para subsanar dichas observaciones relacionadas a la delimitación del área de influencia ambiental, impac­to por ruido, vibración, dis­persión de contaminantes y tráfico, entre otros.

La pregunta que uno se hace, frente a la demora de tantos años, con expropiaciones, pagos, tubos de Sedapal y de Repsol subterráneos y hasta el cazurro abogado de la familia donante que quiere millones de dólares del erario público; ¿por qué al menos no hay pro­nunciamiento de los gremios turísticos en general?

O si se quiere de un Presiden­te que aún no ha entendido su rol y mas bien prefiere fregar la pita al Congreso y hacer dema­gogia barata.

Esto a pesar que se señala que hay un tráfico de 20 mi­llones de pasajeros por año y hace un lapso un solo avión paró al aeropuerto por horas, lo que como imagen de país es una vergüenza.

De otro lado, ¿cuán válidas serán las observaciones verti­das, que de 10 técnicos, están en desacuerdo 8, que aduce Senace?

Pero la burocracia al parecer se impone y nada mejor para el ineficiente que cargarse de sinrazones y paralizarse en dar prestas soluciones. Basta ya de burocracia, el inicio del pro­yecto de ampliación no puede ser pospuesto más.

Y esta y otras obras son las prioridades. Ya la verdad esta­mos hartos de tanta discusión etérea y que no conduce a nada. Como es incluso el tráfi­co de automóviles que condu­ce al aeropuerto limeño. Una verdadera tortura. ❖