26 Nov, 2017

OPINIÓN | Ántero Flores-Aráoz: Publicidad estatal

“No creo que se necesite impedir el avisaje estatal en medios privados, pero si tener regulaciones claras sobre él, a fin de evitar que el mismo sirva para “premiar” a adulones o “sancionar” a críticos…”

Por: Ántero Flores-Aráoz

Es absolutamente legítimo que el Estado se comunique con la pobla­ción para hacerle conocer las dispo­siciones legales de todo nivel, más aun cuando por norma general ellas tienen vigencia desde el día siguiente de su publicación ofi­cial. La publicación de la norma­tividad legal así como los avisos que contienen edictos, notifica­ciones administrativas y otras simi­lares, se realizan en la gaceta oficial. En el ámbito nacional la gaceta es el diario oficial El Peruano.

El Estado, a través de sus dife­rentes poderes, órganos de rele­vancia constitucional y demás entidades públicas, también requiere dar cuenta a la colecti­vidad de otras decisiones, que si bien no son propiamente dicho, normas legales, tienen impor­tantes objetivos como por ejemplo informar los lugares fe­chas y horas donde se realizarán simulacros de sismo, para que la población esté debidamente entrenada, o para dar cuenta de las listas de los aportantes al Fonavi a los que se les devolverá sus cotizaciones.

Las informaciones a que se refiere el párrafo precedente se ha­cen habitualmente bajo dos modalidades, una mediante notas de prensa que no siempre publican los medios, y otra mediante avisaje que paga el anunciante en el diario oficial El Peruano, pero también en otros medios de comunicación social, tanto escritos como radiales, televisivos y redes sociales.

Hay una última forma de comunicación estatal, que es para los servicios que presta, sea directamente o a través de empresas o en­tidades públicas o de economía mixta, como pudieran ser los ser­vicios del Banco de la Nación, la emisión de monedas por el Banco Central de Reserva, tarifas de agua o de inicio del año escolar. Para to­das ellas es necesario que los avisos sean puestos adicionalmente a los medios estatales como El Perua­no, Radio Nacional o TV Perú, en otros medios privados de cober­tura amplia o especializada pues de lo contrario no toda la ciudada­nía se entera.

Ahora bien, se ha presentado en el Congreso un proyecto de ley que en esencia es para proscribir el avi­saje estatal en los medios privados, con lo cual el avisaje estatal sola­mente podrá ser contratado en los medios estatales.

Sin estar de acuerdo con el pro­yecto de ley aludido, debo decir que muchos consideramos que si bien no hay atentado directo contra la libertad de prensa, en los hechos ella se afectaría de aprobarse la ley, pues dejarían los medios de tener ingresos económicos del Estado, y evidente­mente, sin ingresos suficientes, se les condenaría al cierre.

No creo que se necesite impedir el avisaje estatal en medios privados, pero si tener regulaciones claras sobre él, a fin de evi­tar que el mismo sirva para “premiar” a adulones o “sancionar” a críticos. El avisaje debe ser contratado en forma profesional, conociéndose la circulación y lectoría del medio, su audiencia y teleaudiencia, su público objetivo, los horarios convenientes y tantos otros aspectos que no deberían ser saltados a la garro­cha. La actual Ley que Regula la Publicidad Estatal, que data del año 2006, ha servido para muy poco, y debe ser sustituida o mo­dificada con realismo.

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