4 Abr, 2018

OPINIÓN | Alan Salinas: Democracia en tiempos de medios de comunicación

La pregunta que me hago hoy para mi columna es válida y pertinente, debido a que actualmente apreciamos tanto en televisión, radio e internet
OPINIÓN | Alan Salinas: Democracia en tiempos de medios de comunicación
OPINIÓN | Alan Salinas: Democracia en tiempos de medios de comunicación

La teoría política nos dice que en una sociedad democrática debe prevalecer el Estado de derecho y la libertad de expresión para un buen desarrollo de la ciudadanía. ¿Pero qué pasa cuando eso no sucede? ¿Qué pasa cuando los medios de comunicación generan estado de presión más que libertad de expresión y estado de opinión más que estado de derecho?

La pregunta que me hago hoy para mi columna es válida y pertinente, debido a que actualmente apreciamos tanto en televisión, radio e internet cómo presentadores de noticias y entretenimiento, así como editorialistas y opinólogos de los diversos medios de comunicación, generan en la mente de las personas: distracción más que libertad en el criterio de reflexión e interés en agendas que son ajenos a los intereses cotidianos de las clases medias y sectores populares.

Como sostiene conscientemente Pablo Iglesias, líder de Podemos de España: “la gente ya no milita en los partidos, la gente milita en los medios”. Efectivamente, los partidos políticos con el pasar del tiempo se han convertido en instituciones zombies, que están entre vivos y muertos, o que aún no terminan de existir, debido a que ya no es sexy militar en un partido político. Más sexy es leer a opinólogos o editoriales de diarios y revistas o enterarse qué es lo que están pasando en las novelas o con los integrantes de los reality shows.

Con el fin de contrarrestar esta oleada convertida en sentido común sobre la idea de no chocar con los medios de comunicación, es necesario poner en debate la actual crisis en la que se encuentra. Crisis de reflexión y crisis de elección, producto de que no hay una real regulación por parte del Estado.

O ustedes creen –estimados lectores– que la crisis en la que se encuentran los medios de comunicación se soluciona con más autorregulación y más libre competencia (¿realmente la hay?). Es claro que se debe hablar públicamente de una ley de medios en la que se pueda debatir sobre los contenidos que encontramos hoy en la televisión, radio e internet para su solución conjunta, así como el rol que juegan los medios de comunicación comunitarios para la visibilización de la diversidad cultural que tiene nuestro país.

Así avanzamos hacia una sociedad realmente democrática, con libertad de expresión y Estado de derecho.