12 Dic, 2017

OPINIÓN | Alan Salinas: Alan García y el Apra

Los enemigos políticos del Apra y de Alan García, como tienen prensa (y alianzas contranatura), quieren inducir a creer que el expresidente es un pillo

Varios analistas políticos tendenciosamente hablan del final de Alan García. ¿Pero de qué final hablamos? Pudo haber perdido la elección pasada, pero eso no implica su final como político. Dichos analistas pensaron que -con lo de Odebrecht- Barata iba a delatar a García por una coima recibida, pero no fue así. No hubo dicho acto. Cayeron Toledo y Humala coimeados, pero él no.

 

Los enemigos políticos del Apra y de Alan García, como tienen prensa (y alianzas contranatura), quieren inducir a creer que el expresidente es un pillo, cuando está probado que no lo es. Probado por la justicia internacional. Está limpio y haciendo política. Sin embargo, sus enemigos siguen anunciando su final.

 

Un poco de recuento histórico, de las cuatro veces que participó en las elecciones peruanas, ganó dos y perdió dos. Nada mal para su carrera política. Pero sus enemigos no ven eso. Propician “investigaciones” para reabrir casos cerrados por la corte nacional e internacional para mantenerlo judicializado ante el ojo público.

 

Un paréntesis: Churchill, después de haber logrado un buen desempeño en la Segunda Guerra Mundial, participó en las elecciones parlamentarias en el Reino Unido y perdió. Pero no se desanimó. Siguió y ganó -ya viejo- la elección siguiente. Es la paciencia del que sabe que la política requiere de esfuerzo permanente para pasar victorioso a la historia.

 

Hay que ser claros. En el Perú, Alan García no tiene adversarios. Un adversario respeta al rival, no insulta, no agravia. Eso no sucede en el país. Aquí sí se acusa con pruebas a los denominados caviares, estos piden legalidad. Pero para los apristas el insulto, la cárcel. La doble moral de siempre de ese sector que apoyó al prófugo Toledo, al encarcelado Humala y a la hoy investigada Susana Villarán por recibir 3 millones en “donación” para la revocatoria.

 

Anuncian también el final del Apra como partido. Pero les comunico algo: tiene aún miles de jóvenes de entre veinte y treinta años que defienden aún y dan a conocer lo que es el Apra en el Perú. Aunque les duela a sus enemigos históricos y recientes.

 

Las obras y todas las conquistas sociales que hizo el Apra se recordarán más temprano que tarde. ¡El Partido del Pueblo volverá -como fue en su inicio- con la fuerza de la primera juventud!