26 Mar, 2018

Narrativa y decolonialidad indígena

El esfuerzo descolonizador lo vienen haciendo a su manera en las comunidades indígenas de América Latina...
Narrativa y decolonialidad indígena
Narrativa y decolonialidad indígena

Por Paolo de Lima

El mediodía del último jueves coincidí en Boston con el escritor y crítico guatemalteco Arturo Arias (1950), específicamente en el novísimo restaurante peruano “Celeste” (en alusión al Club Sporting Cristal), administrado por su compatriota María Rondeau y por el productor y cineasta peruano Juan Manuel Calderón. Arias esa tarde ofrecería una charla en la Universidad de Harvard sobre indigenismo y políticas descolonizadoras. Arias es hoy por hoy uno de los más importantes escritores guatemaltecos, en una nómina que incluye a otros dos imprescindibles autores: Rodrigo Rey Rosa (1958) y Eduardo Halfon (1971). El año 2008 obtuvo el Premio Nacional de Literatura y en dos ocasiones el premio Casa de las Américas, en 1979 por su ensayo Ideologías, literatura y sociedad durante la revolución guatemalteca. 1944–1954 y en 1981 por su novela Itzam Na. Actualmente acaba de publicar dos nuevos libros, la novela El precio del consuelo (F&G, 2017) y el ensayo Recovering Lost Footprints. Contemporary Maya Narratives (SUNY Press, 2017), tema de la siguiente conversación antes de iniciar un almuerzo “de la csm”.Coméntame en qué consiste este proyecto ensayístico que acabas de publicar.

Recuperando los pasos perdidos es el primer volumen de tres y salió en noviembre, el segundo aparece este diciembre y abarca las narrativas mayas de México, y el tercer volumen que todavía tengo que acabar de escribir y que saldría para el 2020 será sobre narrativas indígenas del resto de México. Como sabrás, han surgido por lo menos desde más o menos 1980 muchas novelas escritas por autores indígenas. Obviamente también poesía y otros géneros, pero en este caso yo me estoy concentrando en la narrativa, en las novelas principalmente pero también incluyo análisis de cuentos. Entonces me he metido mucho a problematizar su significado y, como los mismos autores dicen, para ellos es parte de una campaña descolonizadora que están desarrollando a nivel orgánico desde sus comunidades pero también como intelectuales ya que la mayoría de los escritores tienen formación universitaria y en algunos casos pueden incluso trabajar en alguna universidad, pero cuando no lo hacen igual tienen formación y son activistas políticos en el mejor sentido del término. Ellos están preocupados con una transformación cultural haciendo trabajo de recuperación de su lengua en forma escrita y de su memoria histórica, lo que de manera general plasma en sus textos problematizando la herencia eurocéntrica que nos llegó de España, que se nos impuso y que continúa siendo hegemónica en toda América Latina. Estamos hablando de un discurso o pensamiento decolonial.

Sí, pero no solamente decolonial, pues si bien yo, como alguien que trabaja en los Estados Unidos, llegué al pensamiento decolonial leyendo a Walter Mignolo (Córdova, 1941) y Aníbal Quijano (Yungay, 1928), y luego a los distintos teóricos que han trabajado esto en diferentes instituciones de los Estados Unidos, aunque sean ellos o ellas latinoamericanos, el esfuerzo descolonizador lo vienen haciendo a su manera en las comunidades indígenas de América Latina también. Y a veces varios de ellos resienten que se diga que todo empezó con Quijano y Mignolo porque ellos te dicen que vienen haciendo esto por lo menos desde la Primera Declaración de Barbados por la Liberación del Indígena en 1971, donde se juntaron por primera vez líderes indígenas para reconceptualizar su posicionamiento, que ha sido más bien un trabajo orgánico separado por lo menos en un principio de las instituciones académicas en América Latina y sobre decir que en Estados Unidos, ya que ellos se encuentran localizados en los diferentes países latinoamericanos. Esto ahora se complementa con este otro esfuerzo que ha surgido académicamente desde acá pero tampoco quieren ser borrados de la película una vez más y que se piense que el mundo comenzó con Mignolo y Quijano. Todo esto lo abordo en este proyecto cuyo primer tomo acabo de publicar centrado en las novelas de Luis de Lión (1939-1984), Gaspar Pedro González (1945) y Víctor Montejo (1951).