Más de mil detenidos tras nueva protesta en Francia

Continúan marchas. Manifestantes no cesan en sus reclamos contra las políticas del presidente Emmanuel Macron y vuelven a tomar las calles.

Continúan marchas. Manifestantes no cesan en sus reclamos contra las políticas del presidente Emmanuel Macron y vuelven a tomar las calles.

Cerca de 1,400 personas fue­ron detenidas en Francia el sábado durante un disposi­tivo policial para limitar los disturbios en el país derivado de las protestas contra el alza de los combustibles y las de­más políticas del presidente Emmanuel Macron. Asimis­mo se había contabilizado 118 manifestantes heridos y 17 entre las fuerzas del orden.

En París, donde estallaron enfrentamientos, se cuentan al menos de 920 detenidos, según la prefectura de poli­cía. Las protestas de los “cha­lecos amarillos” degenera­ron en enfrentamientos este sábado en París, donde hubo cientos de detenciones y en­traron en acción vehículos blindados por primera vez en la historia de la ciudad.

En las provincias las manifes­taciones transcurrían en rela­tiva calma. Había disturbios en varios puntos de la capital, donde miles de chalecos ama­rillos protestaban por cuarto sábado consecutivo contra el gobierno de Emmanuel Ma­cron, a quien consideran el presidente de los ricos.

Caos en Campos Elíseos 

Manifestantes, algunos ataviados con los chalecos amarillos convertidos en el símbolo del movimiento de contestación popular, inten­taron incendiar la fachada del Drugstore Publicis, un establecimiento comercial de lujo ubicado en la avenida de los Campos Elíseos, donde la tensión subía a primeras horas de la tarde.

Pese a que la mayoría de comercios de la avenida es­tán cerrados y sus fachadas protegidas con tablas de ma­dera, algunos manifestantes lograron entrar en la tienda antes de ser expulsados por la policía mediante el uso de gases lacrimógenos. Una mu­jer resultó herida en la cabeza.

En las calles adyacentes al Arco del Triunfo, epicentro de los disturbios del fin de semana pasado, algunos coches fueron quemados. La Torre Eiffel, el museo del Louvre y numerosas tiendas están cerradas, algo inaudito en el periodo prenavideño.

Pero los enfrentamientos más graves –con quema de automóviles o destrucción de mobiliario urbano para con él levantar barricadas– tuvieron lugar al ser disper­sados algunos radicales en las zonas adyacentes, como la avenida Marceau o en tor­no al parque Monceau, así como en los Grandes Bule­vares y cerca de la estación de Saint Lazare.

El dispositivo de seguridad es imponente, con cerca de 90 mil policías movilizados en todo el territorio, pero las escenas de guerrilla ur­bana que hace una semana impactaron al mundo se repitieron.

“¡El objetivo es ir al Elíseo! Hago esto por el futuro de mi hijo, no puedo permitir que viva en un país en el que otros se enriquecen a nues­tra costa”, dijo Denis, un manifestante de 30 años. Es la primera vez que me mani­fiesto. Recibo mil 248 euros de jubilación y son mis cua­tro hijos los que me tienen que ayudar”, indicó Sylvia Paloma, de 70 años.

 

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