12 Ago, 2017

Martín Valdivia: Rojos divididos

Con esta actitud se demuestra palmariamente cuáles son las verdaderas intenciones de estos radicales: ganar espacio político y compulsar fuerzas con el Gobierno ...

Por: Martín Valdivia Rodríguez (Director)

@martingvaldivia

Aunque parezca mentira, los radicales del Sutep-Conare se dividieron. Es decir, los separatistas del Sutep oficial –como es costumbre en la izquierda peruana– se han partido en dos y no nos extrañaría que se vuelvan a escindir en tres o cuatro facciones, cada una con su propia agenda y su propio feudo. Con esta actitud se demuestra palmariamente cuá­les son las verdaderas intenciones de estos radica­les: ganar espacio político y compulsar fuerzas con el Gobierno, abriendo un amplio abanico de opcio­nes políticas para el futuro.

Como ejemplo, un botón: Ernesto Meza Tica, secre­tario general del Sute Regional Cusco, fue recibido ayer como un candidato que gana una reñida elec­ción. Globos, flores, gritos, cánticos, abrazos, risas y música por doquier acompañó a este dirigente del aeropuerto Velasco Astete hasta la Plaza de Armas del Cusco. Meza celebraba haber logrado poner con­tra las cuerdas al Gobierno y conseguir una serie de reivindicaciones que presentó ante sus colegas como un logro de su gestión.

Además, el dirigente cusqueño ya tiene una cuota de poder que sabrá utilizar en su debido momento, siguiendo la consigna de los radicales que desean siempre poner de rodillas al Perú. Meza supo capita­lizar la debilidad de un Gobierno que se vio sorpren­dido y no supo reaccionar en su debido momento.

Por su parte, Pedro Castillo, dirigente radical que no fue invitado a la mesa del presidente, molesto y picón, logró juntar a unos 10 mil maestros en la plaza San Martín para decir que seguirán en la lucha has­ta las últimas consecuencias. En la mañana buscó apoyo de Luis Galarreta, presidente del Congreso de la República, quien con buen criterio no lo recibió, tampoco en su despacho. Castillo dice ser el “genuino representante” de los maestros a nivel nacional.

Tal vez no le falta razón, pues para movilizar a miles de maestros que llegaron desde los rincones más apartados del país se necesita una organiza­ción sin descuidar detalle alguno. Anoche, en la plaza San Martín, este dirigente con vínculos del Movadef tenía a su disposición contingentes, tabla­dillo y hasta micrófono con parlantes. No descui­daron ningún detalle. Habría que preguntarse si la Dircote ya viene trabajando en la identificación de estos radicales infiltrados en la justa protesta de los maestros.

La ministra Martens ha dicho que el lunes se rei­nician las clases. Meza, del Cusco, le hará caso luego de su baño de popularidad. Castillo, es lo más proba­ble, seguirá moviendo a las masas hasta conseguir lo que obtuvo Meza. Y el Perú seguirá siendo testigo de una lucha intestina que tiene a millones de niños abandonados a su suerte. Porque lo que digo y escri­bo siempre lo firmo.

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