21 Nov, 2017

Liga de la Justicia

La película reúne a los más emblemáticos superhéroes de DC Comics (Batman, Wonder Woman, Aquaman, Flash, Cyborg y Superman)

Con Batman vs. Superman: El origen de la Justicia muchos espectadores quedaron desconcertados. A los más fanáticos les gustó. Otros fueron más realistas. Lograron captar los errores fenomenales de un film atropellado y demasiado extenso. Esa experiencia agridulce del Universo DC tuvo revancha con la magnífica Wonder Woman, una película atrapante que levantó la puntería para lo que se aproximaba. Así, llega Liga de la Justicia, una de las más esperadas. Pero el resultado es ambiguo: entretiene, hay guiños a los fans y tiene buenos recursos, pero las fallas de realización y algunas torpezas bajan su nivel.

La historia de Liga de la Justicia cuenta el origen de la formación de ese grupo. Tras la muerte de Superman, el mundo es un desastre absoluto. Bruce Wayne se pone su traje de Batman y, junto a Wonder Woman, buscan a quienes puedan ayudarlos a combatir una amenaza de otro mundo: Steppenwolf está empecinado en juntar unos cubos de energía para dominar el universo.

Dos visiones distintas

A pesar del alto presupuesto (300 millones de dólares) no fue fácil de producir. En el final del rodaje, el director Zack Snyder sufrió una tragedia familiar que precipitó su salida. El realizador no quiso postergar lo que faltaba por hacer y decidió cederle la posta a un colega muy relacionado con los cómics. Joss Whedon, creador de las dos cintas de Los Vengadores, se hizo cargo de varias retomas y la postproducción.

Para Whedon fue complicado lidiar con eso. Liga de la Justicia pasa de un melodrama errático y algo oscuro -similar por instantes a Batman vs. Superman y Man of Steel-, a secuencias de acción híper coloridas y con chistes simpáticos, onda Marvel. Es obvio que las decisiones de Whedon pesaron a la hora de empalmar los cortes. No es ni una cosa ni la otra. La combinación de géneros no la deja bien parada.

Una de las protagonistas de ese melodrama novelesco extraño que aflora en algunos fragmentos fue Lois Lane. La novia de Clark Kent, interpretada por Amy Adams, aparece solo para una cosa y desentona: hace “volver en sí” a Superman. Cuando el héroe regresa, no se acuerda nada y se pone combativo. Nadie quiere a un Superman malo ¿Cuál fue la solución? Traer a su ex para calmarlo, abrazarlo y contenerlo. Esperen, ¿Superman es Hulk, que necesita a su Black Widow para bajar la furia? No. Error. Demasiadas coincidencias con Marvel.

Superhéroes en gran nivel

No todo es un camino de espinas en las dos horas. Por momentos, florece la acción. Los tiros, las golpes y el batimóvil haciendo de las suyas nos meten de nuevo en la historia. Pero también hay algo más. Sus personajes son su mejor condimento. Batman, Wonder Woman, Aquaman, Flash, Cyborg y Superman se retroalimentan. La interacción entre cada uno no es forzada. Fluye, al igual que lo que ocurre en Los Vengadores con Iron Man, Capitán América, Hulk, Thor, Black Widow y los que se sumen. ¿Es mérito de Snyder o de Whedon? Díficil saberlo. Por las dudas, se lo damos a los dos. Lograron armar un grupo fuerte. Las referencias, homenajes y citas están bárbaras. Es excelente que hayan mostrado un cameo de Linterna Verde, en un flashback. Por lo menos para decir “no nos olvidamos de él”.

El nuevo que más se destaca es el más rápido de todos. Flash se roba muchas escenas. Ezra Miller la rompe como el jovencito Barry Allen que, a medida que pasan los minutos, descubre que también puede hacer el bien con sus poderes. No los tiene solo para divertirse. Otro que calza justo es Jason Momoa. Su Aquaman es rebelde y tiene fortaleza. Gal Gadot, como Wonder Woman, vuelve a lucirse. No solo como integrante estelar de la Liga. Sino que se pone el grupo al hombro. Al igual que lo hizo en la escena de la pelea final de Batman vs. Superman y en su propia película. El personaje tiene una energía diferente. Apabullante.

Liga de la Justicia le va a gustar a los fanáticos. No hay dudas. El que no lo es, también la puede disfrutar, más allá de sus errores. Eso sí, la próxima esperamos más. Confiamos en que DC lo logre.