La revolución súper homosexual

Cultural

La revolución súper homosexual

By Gary Huamán Rivera

June 13, 2018

Pablo León

Con naturalidad. Así es cómo Deadpool habla de la homosexualidad de su compañera Negasonic Teenage Warhead. “Estoy sorprendido de que alguien salga contigo”, responde el antihéroe cuando la propia Negasonic presenta de manera explícita a su novia Yukio. Con esta sencilla frase, el universo Marvel rompe el techó de cristal de la homosexualidad. Les ha costado hacerlo.

Pantera Negra no quiso

No debería ser así, pero es complicadísimo encontrar un personaje abiertamente gay en las películas de Marvel. Incluso aunque los personajes originales de los cómics fueran homosexuales, al convertirse en imágenes no se hacía referencia a su sexualidad. Ya pasó en Pantera Negra. Supuestamente, se grabó una escena en la que había un affair evidente entre Okoye (Danai Gurira) y Ayo (Florence Kasumba), la cual nunca salió a la luz. Ambas mujeres forman parte del Dora Milaje, las guerreras que protegían a T’Challa (el álter ego de Pantera Negra). En el cómic ambas mujeres son lesbianas.

Johanna Robinson, periodista de Vanity Fair USA, dijo que había llegado a ver esa escena. Pero nunca apareció en el montaje final. La exclusión de la relación lésbica generó polémica. Cuestionado por este asunto, el guionista, Joe Robert Cole, dijo que no recordaba la escena: “Creo que era muy breve”. “Hubo conversaciones en torno a diferentes tramas y personajes, pero esa relación no era una de las líneas principales”, zanjó. Las declaraciones de Cole daban a entender que la trama lésbica estuvo ahí, pero desapareció. Una oportunidad perdida para Marvel de visibilizar y normalizar la existencia del colectivo LGTB en la que se podría considerar su película más inclusiva.

Disney temeroso

Quizás tiene algo que ver con que Marvel es propiedad de Disney, que también posee los derechos de Star Wars. En la última entrega de la saga Solo: una historia de Star Wars, el spin-off sobre el contrabandista más sexy de la galaxia, no se hace ninguna referencia explícita a la homosexualidad. Pero Lawrence Kasdan, coguionista de la película, afirmó que Lando Calrissina, interpretado por un genial Donald Glover, es “pansexual”. “¿Cómo no se puede ser pansexual en el espacio? Hay tantos seres con los que tener sexo…”, dijo Glover. La intención es muy bonita, pero nada en las escenas en las que aparece Lando dejan entrever eso. “Me hubiera encantado haber conseguido un personaje explícitamente LGTBIQ en esta película. Sin duda es el momento”, añadió Kasdan cuando le preguntaron por este tema.

Aunque no se atrevan a evidenciarlo en las películas, luego sí se publicita la orientación sexual de esos personajes. Es lo que se denomina queerbaiting: meter un personaje LGTBIQ –o insinuar que lo es– para atraer al colectivo con más inquietud promocional que reivindicativa. Deadpool se atreve a mostrar estos personajes. Y tal vez tenga relación, solo tal vez, el hecho de que, aunque la franquicia del superhéroe de traje rojo pertenece al universo Marvel, aún no ha caído en manos de Disney (es propiedad de Fox, aunque es cuestión de tiempo para que dentro de poco entre en la factoría del ratón).

En general, y a pesar de los avances en la normalización, el cine no se atreve a representar la realidad del colectivo LGTBIQ. Por eso, la evidente relación de Negasonic y Yukio en la secuela de Deadpool es importante. De hecho, el propio Deadpool se declara pansexual. Lo evidencia en la película flirteando con otros hombres, aunque en muchos casos provoca risas y guiños humorísticos en la audiencia. No hay que olvidar que los mutantes de los cómics originales de X-Men representaban, entre otras cosas, a las minorías (raciales o sexuales). Por ahora, Deadpool 2 es la única saga de Marvel que parece recordarlo.