31 Ago, 2017

La isla de la infancia. Mi lucha: 3

La isla de la infancia. Mi lucha: 3.

La memoria no atiende al orden cro­nológico. Avanza, retrocede, se remansa; guarda reposo y, por sorpresa, sin que conozcamos el motivo, se aviva de nue­vo, como si la impulsara una súbita ilu­minación. Es en las mil direcciones en las que se dispara por las que se interna con pasmosa exactitud Mi lucha, el mo­numental ejercicio de realismo autobio­gráfico de Karl Ove Knausgård, guiado por “una especie de oído absoluto de los recuerdos”. Y, de todas ellas, La isla de la infancia (el esperado tercer volumen de su novela) arranca situándonos en la isla de Tromøya, en el verano de 1969, donde un Karl Ove de ocho meses llega en un carrito empujado por su madre.

Desde allí, desde el centro de los in­mensos bosques cargados de promesas y misterios (el escenario predilecto de las exploraciones del pequeño Karl Ove, descrito con meticuloso detallismo), se despliega un zigzagueante y encendido recuento de experiencias y descubri­mientos. La felicidad de la escuela y el esfuerzo por encontrar encaje en ella; las recompensas y fricciones de la amis­tad; la excitación de la vida al aire libre, con sus travesuras y juegos; el descu­brimiento de la cara más luminosa y la más amarga del amor; los temores y alegrías; la ropa, la lectura, la música, el deporte; la familia, la familia por en­cima de todo, con sus dos figuras anta­gónicas, difuminada una, omnipresente la otra: la serena confortabilidad de la madre frente al terrorífico autoritaris­mo paterno, siempre vigilante, dispues­to a examinar y sancionar con violencia cualquier desliz.

He aquí los materiales con los que, ce­rrando el foco y diseñando una voz que se acerca con la mayor veracidad a la expe­riencia infantil y su cosmovisión, se com­pone la entrega más dinámica, directa, compacta y magnética de una empresa literaria imperecedera; un combate in­clemente y exitoso, de una sinceridad y crudeza tan descarnadas como inusuales, contra lo más complejo del recuerdo, la existencia, la identidad.

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