Keiko Fujimori duerme en celda que ocupaba Nadine Heredia

Lideresa de Fuerza Popular, que deberá cumplir 36 meses de prisión preventiva, salió sonriente de carceleta y fue trasladada al anexo del penal de Chorrillos.

Todo el poder, incluso cuando en la década de los noventa llegó a ser prime­ra dama, quedó atrás. La lideresa de Fuerza Popular, Keiko Sofía Fujimori Higu­chi, que deberá cumplir 36 meses de prisión preventi­va, fue trasladada la maña­na de ayer, de la carceleta del Poder Judicial al anexo del penal de mujeres en Chorrillos. Precisamente, ocupará la misma celda que otra primera dama la empleó, la esposa del ex­presidente Ollanta Huma­la, Nadine Heredia Alarcón.

En medio de estrictas me­didas de seguridad, la lide­resa de Fuerza Popular fue trasladada hasta el centro penitenciario de Chorri­llos, donde sus simpatizan­tes la esperaban para darle su respaldo. Pero igual, en otro sector, los antifuji­moristas que se hicieron presentes en el lugar, se enfrascaron en discusiones que no llegaron a mayores gracias a la oportuna inter­vención policial.

La excandidata presiden­cial, que cumplirá 3 años de prisión preventiva de acuerdo al fallo dictado por el juez Richard Concep­ción Carhuancho, pasó la primera noche privada de su libertad en la carceleta judicial, para posterior­mente a las 11 de la mañana iniciar su traslado hacia el centro penitenciario. El vehículo del Instituto Na­cional Penitenciario (INPE) que condujo a la lideresa de Fuerza Popular arribó al mencionado centro de re­clusión a las 11:30 horas. El traslado desde la carceleta del Poder Judicial duró ape­nas veinte minutos.

En las afueras del anexo del penal de mujeres de Chorrillos, algunos sim­patizantes de Keiko la emprendieron contra los periodistas a los que acu­saron de la situación de su lideresa.

Antes de salir de la carce­leta del Poder Judicial, reci­bió la visita de los congre­sistas Karla Schaefer, Úrsula Letona, Milagros Salazar y Miguel Torres, y de su espo­so Mark Vito Villanella, de quien se despidió con un prolongado abrazo.

Keiko es acusada de lide­rar una organización crimi­nal “enquistada” al interior de Fuerza Popular, que se habría presuntamente de­dicado a lavar activos pro­cedentes de la constructo­ra Odebrecht, de acuerdo al testimonio de testigos protegidos, declaración que fue valorada por el ma­gistrado para ordenar la prisión preventiva el últi­mo día del mes de octubre, ocasionando un verdadero terremoto al interior de la agrupación naranja y en el escenario político de nues­tro país.

Por esas ironías de la vida, la lideresa del partido na­ranja ha sido recluida en la misma celda que durante cuatro meses ocupó Nadi­ne Heredia y que hasta el año 2014 tuvo como inqui­lina a la cabecilla terrorista Elena Iparraguirre, que en dicho año fue trasladada al penal Piedras Gordas. Es­tas instalaciones entraron en funcionamiento el 5 de abril de 1992, día del auto­golpe de Fujimori. Tiene tres pabellones de tres pi­sos cada uno, y dispone de un ambiente para activida­des culturales.

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