28 Ago, 2017

Jorge Tineo: Mocedades, voces que acarician el alma y el oído

“En estas épocas, en que la música popular hispanoamericana está herida de muerte por la vulgaridad y simplonería, escuchar de vez en cuando alguna canción de Mocedades ..."

Por: Jorge Tineo Rendón

Las canciones de Moceda­des pertenecen a una ca­tegoría especial en la his­toria de la música popular, aquella que se introduce en el imaginario sensible de los pueblos y se instala allí para siempre, sin im­portar las épocas, estilos o idiomas en que fueron grabadas.

Desde su aparición formal en 1969, este conjunto es­pañol destacó por sus ha­bilidades para estructurar armonías vocales mixtas, un coro polifónico de orde­nado sonido y sutil belleza.

El grupo surgió, desde 1967, con las hermanas Amaya, Izaskun y Estíba­liz Uranga, los también hermanos Rafael y Sergio Blanco, José Ipiña y Javier Garay, quienes se presenta­ban como Voces y Guitarras en su ciudad natal, Bilbao. Su estilo impresionó al prestigioso productor y compositor Juan Carlos Calderón, quien de inme­diato asumió su tutela, rebautizándolos como Mo­cedades por la juventud de sus miembros.

Con el ingreso, en 1969, de Roberto Uranga, se inicia la primera etapa del gru­po, presentando clásicos de gospel, jazz y folk, can­tados en inglés, español y euskera, dialecto del País Vasco. Su imagen y soni­do mostraban influencias tanto del movimiento hippie como del estilo melódico de Bee Gees o The Mamas & The Papas.

En 1973, los esposos Sergio Blanco y Estíbaliz Uranga salen para iniciar su propia carrera como el dúo Sergio y Estíbaliz, e ingresa Carlos Zu­biaga. En sus presentaciones, los seis vocalistas aparecían delante de enormes orques­tas. Mientras los hermanos Uranga -Amaya, Izaskun y Ro­berto- se ubicaban al centro, José, Javier y Carlos iban a los extremos tocando guitarra, bajo y teclados, respectiva­mente. Este periodo, el más largo y recordado de Moce­dades, fue conocido como el de “los seis históricos”.

La fama internacional llegó con Eres tú, de su disco Moce­dades 4 (1973). Esta canción, escrita por Juan Carlos Calde­rón, considerado “el séptimo Mocedades”, ha sido inter­pretada en más de diez idio­mas y se convirtió en su em­blema. A partir de 1975-1976, Mocedades cambió el folk y los espirituales por baladas pop de profunda sensibili­dad y grandilocuencia. Otras composiciones de Calderón como Tómame o déjame, El vendedor (1974), La otra Es­paña (1975), Secretaria (1976) o ¿Quién te cantará? (1978) consolidaron el éxito de Mocedades en toda Hispa­noamérica.

En 1982 apareció la can­ción Amor de hombre, uno de sus mayores logros musi­cales. El tema usa el épico in­termedio instrumental de La leyenda del beso, zarzuela compuesta en 1924 por Re­veriano Soutullo y Juan Vert; con letra original del poeta y músico Luis Gómez-Escolar. En sus primeros discos ya habían introducido piezas de auto­res clásicos como Antonio Vi­valdi (Otoño, 1971) o Antonin Dvorak (Más allá, 1970).

El 20 de febrero de 1984 Mocedades ofreció un con­cierto en el Teatro Alcalá Palace de Madrid, para ce­lebrar su aniversario. El ex­celente recital, transmitido por la televisión española, quedó registrado en un álbum doble, 15 años de música. Sergio y Estíbaliz se unieron a sus antiguos compañeros para inter­pretar dos temas de sus inicios, Pange lingua y La guerra cruel, adaptación al español de Cruel war, clási­co de 1962 del trío folk Peter, Paul & Mary. Meses después, Amaya Uranga anunció su salida del grupo y el final de una era. Poco antes habían grabado el clásico vasco Maitechu mía, compuesta por Francisco Alonso en 1927, junto al tenor Plácido Domingo.

Posteriormente, con Ana Bejerano como vocalista principal, Mocedades tuvo éxitos como ¡Ay amor! a dúo con José Luis Perales (1985) o Sobreviviremos (1987). En 1993 apareció El Consorcio, integrado por Amaya, sus hermanos Iñaki y Estíba­liz, Sergio Blanco y Carlos Zubiaga, para interpretar material del grupo y can­ciones populares espa­ñolas y latinoamericanas. Paralelamente, Mocedades continuó con múltiples re­encarnaciones. La muerte de Roberto Uranga en el 2005 dejó a Izaskun Uranga y Javier Garay como únicos miembros originales. Sin embargo, desacuerdos entre ambos motivaron su agria se­paración, en el 2014 y actual­mente presentan, por separa­do, dos versiones distintas de Mocedades, e intercambian agravios y acusaciones indig­nas de una agrupación que produjo un legado musical tan valioso.

En estas épocas, en que la música popular hispano­americana está herida de muerte por la vulgaridad y la simplonería más arro­gante y patética, escuchar de vez en cuando alguna canción de Mocedades, con esas voces que acarician el alma y el oído, es todo un lujo que cada vez menos son capaces de apreciar y reconocer.

TAMBIÉN PUEDES LEER: