5 Sep, 2017

Francamente, Frank

Richard Ford, Anagrama, 2015.

En su trío de novelas aplaudidas por crítica y público –El periodista deportivo, ganador del Premio Pulitzer y el PEN/Faulk­ner El Día de la Independencia y Acción de Gracias– Richard Ford iluminaba el Zeit­geist de toda una generación a través de las intuiciones y agudezas de su ahora célebre cronista literario, Frank Bascombe, que es, sin duda, uno de los más imborrables, pro­vocativos y queridos personajes de la mo­derna literatura americana.

En Francamente, Frank Ford regresa con cuatro historias narradas por el icónico Bascombe. Ahora tiene sesenta y ocho años y de nuevo está cómodamente ins­talado en la zona residencial de Haddam, Nueva Jersey. Bascombe ha salido airoso –en apariencia, aunque no del todo– de las secuelas de la devastación del huracán Sandy. Como en todos los libros protagoni­zados por él, el espíritu que guía a Ford es la vieja máxima cómica que promete que si las cosas no resultan graciosas, no son realmente serias.

La desolación sembrada por el Sandy, que ha arrasado casas, zonas costeras e innu­merables vidas, es probablemente el arran­que más tremendo que se pueda imaginar para una narración. Y sin embargo se con­vierte en el perfecto telón de fondo y en la piedra de toque para Ford y Bascombe. Dotados de una precisa sensibilidad de comedia y de una inteligencia arrolladora, estos relatos abordan un completo catálo­go de asuntos muy americanos: el enveje­cimiento, el racismo, la pérdida de la fe, el matrimonio, la redención y el desplome del mercado inmobiliario.

A través de Bascombe –irónico, blasfemo, emotivo, sabio y a menudo políticamente incorrecto– nos sumergimos en las aspira­ciones, pesares, anhelos, logros y fracasos de la vida americana en los albores del nuevo siglo. Richard Ford trae de vuelta a Frank Bascombe en toda su imperfecta glo­ria para decir (a menudo de un modo hila­rante) lo que todos pensamos pero pocos se atreven a expresar en voz alta.

TAMBIÉN PUEDES LEER: