11 Oct, 2017

Fito Páez: “Volver a Perú es como volver a nuestra casa”

Pianista y compositor virtuoso, rockero exitoso y folclorista de corazón, planea nueva visita a Lima

Por: Jorge Luis Tineo

Regresas al Perú con dos shows diferentes, primero en el Palacio de Bellas Artes de Arequipa y luego en la versión peruana del Festival de Cosquín en Lima. Cuéntanos un poco de eso.

Sí, vamos a estar con dos conciertos allá, algo que nos alegra muchísimo. Volver a Perú siempre es emocionante, es como volver a nuestra casa. En Arequipa será el concierto Solo Piano, ahí hago un viaje por todos los discos y también por canciones de otros músicos que me interesan y me divierte tocar. El de Lima será con toda la banda y es musicalmente explosivo.

De folclorista rosarino a rockero cosmopolita, ¿cuánto ha cambiado la esencia artística y personal de Fito Páez en estas tres décadas y media de carrera?

Mira, ha pasado la vida misma. La música es sagrada, ese vínculo es siempre el mismo y la escena es la misma también: sigo siendo un flaco dentro de una habitación tocando el piano, encontrándose a solas con la música, esa cosa sublime que no se puede explicar.

¿Qué significaron Juan Carlos Baglietto y Charly García en tu vida? ¿Cómo es tu relación actual con ambos?

Bueno, con Juan fue el comienzo de todo, la llegada a Buenos Aires, la grabación del primer disco, las giras, una locura total y hermosa. A Juan hace bastante que no lo veo. A Charly lo vi hace muy poco, estuvimos juntos una tarde conversando y él siempre es genial, tan brillante y tan hermoso. Charly para mí es todo, lo amo profundamente como artista y como persona.

 

Te vimos en un video de YouTube haciendo variaciones al piano de ‘Despacito’, en una onda muy divertida. ¿Te sientes cómodo con la música que escuchan ahora los jóvenes?

Estábamos en un estudio con Guillermo (Vadalá, su bajista desde hace más de dos décadas) y alguien tenía ese ringtone en su celular. Salió espontáneamente, casi una broma te diría, y se viralizó de una manera impresionante. Es muy gracioso lo que sucede con las redes.

Escuchando álbumes como Dreaming Rosario, El sacrificio o Yo te amo, a uno le queda clarísimo que sigues encontrando inspiración en tu propia vida para tus historias ¿Se trata de una trilogía premeditada? ¿Qué te pasó ese 2013?

Ese fue un año brutal en cuanto a lo creativo y a lo personal: edité un libro y tres discos, y en medio de todo eso, monté una gira con un grupo de artistas en distintas ciudades del país por una explosión que dejó sin hogar a un montón de familias en Rosario. Una locura.

Entre 1984 y 1994, has escrito verdaderos himnos del rock local argentino, como ‘Y dale alegría a mi corazón’, ‘11 y 6’, ‘A rodar mi vida’, ‘Mariposa tecknicolor’ y tantos otros, pero de ahí en adelante haces más discos que canciones a contramano de la tendencia actual que privilegia los singles por encima de los álbumes  ¿Es natural o te has separado adrede del formato radial? 

Son cosas que yo no entiendo: las tendencias, las no tendencias. Yo solo hago música. Esas canciones forman parte de un disco, ese disco es una obra completa, me encanta ese concepto del álbum como obra completa, es como una película. En noviembre estoy por sacar un disco nuevo que tiene 18 canciones; ¡imagínate si eso no es pensar en un álbum!

A pesar de los notorios cambios estilísticos en tu discografía, hay una unicidad musical que nos permite conectar temas disímiles como ‘Giros’, ‘Brillante sobre el mic’, ‘La casa desaparecida’ o ‘Esto podría ser una canción’. ¿Cómo logras conservar esa identidad a través del tiempo?

Mira, en un punto yo creo que estás siempre haciendo la misma canción, así que tiene bastante lógica lo que dices.

El rock argentino es un orgullo para Latinoamérica, con diversos artistas que han trascendido sus fronteras sin dejar de sonar locales y formando una cofradía que comparte códigos, experiencias y actitudes frente a su propio talento. ¿Te sientes así con respecto a tus colegas?

Dentro de la música popular argentina, están Luis Alberto Spinetta, Charly García, Litto Nebbia, Cerati, son músicas para revisar y para disfrutar muchísimo, son tesoros.

¿Canciones como ‘La vida sin Luis’ o ‘La velocidad del tiempo’ –dedicadas a Spinetta y Cerati– son testimonio de esa hermandad que existe entre músicos argentinos? 

¡Claro que sí!, Luis es uno de los mayores tesoros de la música popular de este continente y un hermano muy querido, lo mismo Gustavo.

 

Uno de mis discos favoritos es Circo Beat (1994). ¿Cómo afrontaste las críticas negativas que hubo en ciertos sectores sobre este álbum tan cargado de influencias musicales foráneas?

No recuerdo haber tenido críticas negativas. ¿sabés? No es en lo que pienso cuando tocamos esas canciones. Mi vida sucede entre los hijos, el piano, los amigos, la música, los viajes, la escritura, los ensayos, esos son mis días.

Aunque eres esencialmente un músico de rock, nunca falta espacio en tus composiciones para el tango, el bossa nova, la zamba  e incluso el vals peruano. ¿Cómo nace esa vocación por integrar sensibilidades y géneros?

Lo mismo que te conté antes, es un misterio cómo surgen los ritmos, las músicas para determinadas letras, no tengo fórmulas. Por ejemplo las canciones ‘Tu sonrisa inolvidable’ (Abre, 1999) yDetrás del muro de los lamentos’ (El amor después del amor, 1994) tienen influencia de la obra de Chabuca, a la que conocí desde muy pequeño, seguramente por mi padre o por Mercedes Sosa. Al hacer música suceden estas cosas maravillosas.

¿Cómo ves al rock latinoamericano en los próximos años? ¿Qué tendría que ocurrir para que puedan surgir nuevos íconos que estén a la altura de seguir el legado de tu generación?

No tengo la menor idea, no sé analizar el mercado ni la industria de la música. Yo solo sé hacer canciones y tocar el piano,  no te puedo responder porque sería un charlatán si lo hago.

¿Sigues teniendo proyectos cinematográficos y/o literarios?

Por supuesto. Tengo planes para hacer una película, trabajamos dese hace un par de años en un guion con Matías Gueilburt, que trabajó conmigo en ¿De quién es el portaligas?, que espero poder filmarlo el año próximo. ¿Si sigo escribiendo? Sí, eso siempre.