Electric Light Orchestra: creadores de un sonido único

“Si artistas como The Beatles, The Rolling Stones, Frank Zappa, The Moody Blues o Deep Purple, entre otros, ya habían experimentado ocasionalmente con ensambles sinfónicos"
Electric Light Orchestra: creadores de un sonido único Electric Light Orchestra: creadores de un sonido único

El rock y la música clásica comenzaron a cruzar sus caminos pocos años después que las primeras estrellas de aquel ritmo que enloqueció a los jóvenes y escandalizó a sus padres -Bill Haley, Little Richard, Jerry Lee Lewis- se impusiera como la principal expresión de rebeldía adolescente a finales de los años cincuenta.

Si artistas como The Beatles, The Rolling Stones, Frank Zappa, The Moody Blues o Deep Purple, entre otros, ya habían experimentado ocasionalmente con ensambles sinfónicos en sus grabaciones, con resultados diversos, nadie había logrado integrar guitarras, baterías, violines y cellos con solidez y coherencia. Hasta que apareció Electric Light Orchestra.

No se puede contar la historia de esta banda sin hablar de The Move, conjunto psicodélico formado en 1965 en la ciudad británica de Birmingham. De la mano de su líder, un extravagante vocalista, compositor y multiinstrumentista llamado Roy Wood, The Move llegó a participar en la primera edición del legendario Isle of Wight Festival (1968) y colocó algunos temas en las radios de entonces. En 1970 ingresa al grupo el guitarrista y compositor Jeff Lynne, amigo cercano de Wood. Ambos compartían mutuos deseos por combinar rock y música clásica, para “recoger las cosas del lugar en que los Beatles las había dejado”.

Simplemente ELO

Lynne y Wood armaron Electric Light Orchesta, o simplemente ELO, a partir de las cenizas aún calientes de The Move, ayudados por el productor Don Arden, famoso por sus métodos de negociación nada convencionales. Tras dos álbumes lanzados entre 1971 y 1973 con temas progresivos como 10538 Overture, Kuiama o The battle of Marston Moor, Wood renunció a ELO, por supuestas “diferencias creativas” con Lynne y fundó su propio grupo, Wizzard. Arden, mánager de ambas agrupaciones, fue el verdadero instigador de la separación, para obtener ganancias por partida doble. Sin embargo, mientras Wizzard tuvo un impacto breve y moderado, Electric Light Orchestra se convirtió en una de las bandas de mayor éxito de todos los tiempos.

Entre 1973 y 1986, ELO produjo nueve álbumes más, consolidando un estilo único que tenía de todo: pop-rock barroco inspirado en los Beatles, armonías vocales, sofisticados arreglos sinfónicos y adaptaciones de piezas clásicas, rock and roll y complejas instrumentaciones progresivas. Durante ese tiempo, el núcleo básico del grupo lo conformaban Jeff Lynne y otros dos exintegrantes de The Move: Richard Tandy y Bev Bevan. El periodo 1975-1979 fue el de su alineación definitiva: Lynne (voz, guitarra), Tandy (teclados), Bevan (batería, coros), Mik Kaminski (violín), Melvyn Gale, Hugh McDowell (cellos) y Kelly Groucutt (bajo, coros), quien llegó ese año en reemplazo del bajista original Mike de Albuquerque.

Populares sin perder su esencia

El estilo compositivo de Jeff Lynne, más orientado al pop, acercó a ELO a un público más amplio sin perder su esencia. El vocalista y guitarrista de la melena rizada y los lentes oscuros se convirtió, además, en un prestigioso productor discográfico, llegando a trabajar con Olivia Newton-John (Xanadú, 1980), Tom Petty, Roy Orbison, Bob Dylan y George Harrison con quienes formó el recordado supergrupo Traveling Wilburys en 1989.

Mientras canciones como Showdown (1973), Telephone line (1976), Last train to London, Shine a little love (1979) o Rock ’n’ roll is king (1983) son permanentes en las programaciones radiales del recuerdo, otras como los instrumentales Daybreaker (1974), Fire on high (1975), Boy blue (1974), que comienza con la suite dieciochesca Prince of Denmark’s March del compositor barroco inglés Jeremiah Clarke o su versión de Roll over Beethoven (1973), clásica composición de Chuck Berry de 1956 -también grabada por los Beatles en los sesenta-, que incluye el primer movimiento de la conocida quinta sinfonía del genio alemán, son solo una muestra de la diversidad de ELO y la ecléctica visión musical de Jeff Lynne.

Cincuenta millones de álbumes vendidos y una colección de inolvidables canciones confirman el estatus de ELO como una de las bandas más innovadoras y exitosas del rock setentero. Aunque se separaron oficialmente en 1986, Jeff Lynne (70) reapareció al frente del grupo en el siglo 21 con dos producciones – Zoom (2001) y Alone in the universe (2015)- con diferentes músicos. Por su parte, Kelly Groucutt, Bev Bevan (73), Richard Tandy (69) y Mik Kaminski (66) formaron ELO Part II hasta la muerte de Groucutt en el 2009, a los 63.

En cuanto a Roy Wood (71), tuvo una errática carrera solista que continúa hasta hoy. En el 2014 se reencontró con Lynne, tras veinte años sin verse, en una ceremonia de premiaciones artísticas en Birmingham. “Gracias a Jeff mi visión se hizo realidad”, dijo aquella vez y Lynne devolvió el elogio: “Fue Roy quien tuvo la idea de incluir cellos en nuestra música. Si a alguien puede aplicarse la palabra “genio” es a él”. A pesar de todas estas mieles, la idea de una reunión de los miembros originales de The Move/ELO no ha sido considerada. Por ahora.

 

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