CULTURAL | Giancarla Di Laura: Sabor y Control, una sola familia

Salsa hecha en Perú busca acabar con la violencia de nuestras calles.

Por Giancarla Di Laura*

Inicialmente, el gru­po Sabor y Control se formó con el lideraz­go de Bruno Macher, quien desde el inicio se des­tacó como director. Macher es un talentosísimo músico que unió a diversas genera­ciones. En la banda original encontramos a grandes del medio musical, entre ellos Chebo Ballumbrosio, exce­lente percusionista, junto al talentoso Constantino Ál­varez. Con el propósito de expresar una cadencia he­cha de ritmos instrumentales donde a través de la percu­sión, de los instrumentos de vientos y una que otra vez el uso de la voz, llegaban a contagiar un ritmo informal, de calle, “achorado”, peli­groso y nostálgico, propio

 del género salsero. Con com­posiciones originales, Macher capta la vida de barrio, los personajes que la habitan, y las acciones que los marcan. Todos sus temas, además de ser de su propia autoría, rela­tan una situación urbana, una criollada, una lección de vida. Más adelante, se agregaron di­versos instrumentos musica­les como el piano, el bajo, la guitarra y también una nueva voz, Ahmed Alcántara. Con estas adquisiciones, Sabor y Control obtuvo un aire reno­vador de salsa actualizada, moderna y contemporánea. En todos sus textos musica­les se encuentra una fusión de ritmos, matizada median­te distintas influencias. Sa­bor y Control logra hacerse una trayectoria sólida y ocu­par un puesto importante en la música nacional.

 Conversando con el propio Macher, nos cuenta que sus primeras influencias de salsa las encontró en temas de Wi­llie Colón como “El juicio”, de Tito Puente y del legenda­rio Héctor Lavoe. Pero no so­lamente en la creación ni en el talento musical se queda Sa­bor y Control, sino que su ori­ginalidad también se destaca a través de la actitud de pro­puesta social que tiene como motor este grupo. Cada do­mingo se ofrece en distintas vecindades un concierto con el propósito de unir a los ba­rrios de zonas bravas y de áreas marginales. La pacifi­cación entre los ciudadanos, la armonía entre ellos, es lo que busca este grupo de jó­venes talentos.

Asimismo, la inclusión de evocar a toda la familia, des­de la imagen matriarcal, de la madre, con su baile en los conciertos, da al grupo un co­lor diferente, un aroma a fa­milia. Macher comenta que las madres son las que cap­turan el humor, la risa, la ter­nura y que les brindan cari­ño casero en cada una de sus presentaciones. Adecuando movimientos, danzas y bai­les, Macher también crea un nuevo paso, llamado “El cua­tro”. Macher quiere contribuir con un nuevo paso callejero, con gracia barrunta, así que en el próximo concierto, pídan­selo para que lo haga.

De su última producción discográfica, titulada La Con­traviolencia (2016), encon­tramos temas como “Salí por Navidad”, en el cual median­te una melodía pegajosa y un bolero sentimental, se relata la historia de un convicto quien ha salido por Navidad a sa­ludar a su mamá. Los bon­gos le dan una sintonía lloro­na en la cual se vislumbra la pena y el desamparo.

Cada canción tiene un au­téntico estilo, una forma de mostrar una realidad o criti­car algún comportamiento o acción. Asimismo, denuncia el deterioro de los valores y cómo se trata de revelar las acciones y los complejos de una sociedad. La propuesta de este gran grupo permite que nos demos cuenta sobre los personajes que cohabitan una ciudad emblemática, pero a la vez peligrosa. Con un tono de esperanza y de concien­cia, Sabor y Control brin­da una resolución para este 2017, que nos unamos y nos queramos como familia. No importa si tenemos la misma sangre, lo que interesa real­mente es el respeto y el amor que nos tengamos. Con su carisma y la gratitud con la cual se le distingue, Macher compartió un mensaje con sus seguidores: “Solamente agradecerles por estar con nosotros incondicionalmen­te, por todos los mensajes de apoyo y de cariño, por confiar en nosotros siem­pre y por pedir nuestros te­mas propios cuando van a escucharnos a los concier­tos! ¡Que apuesten siempre por la cultura y que luchen siempre por la Paz!”. Este es su gran consejo, así que ¡salud Sabor y C ontrol! ¡Sa­lud, familia! ¡Qué viva el Perú, carajo! ¡Feliz 2017!

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