Aeropuerto de Chinchero: camino a un arreglo del Banco Mundial

Reencuentro. Kuntur Wasi ganó concesión de importante obra, al pedir menor subsidio al Estado.

Reencuentro. Kuntur Wasi ganó concesión de importante obra, al pedir menor subsidio al Estado. Sin embargo, ese monto no incluía intereses que se iban a generar por 5 años de gracia.

Kuczynski dijo en un men­saje a la Nación que el Esta­do, de firmarse la adenda del proyecto del Aeropuerto Internacional de Chinche­ro, solo pagaría USD 529.5 millones, de los USD 1,120 millones que se tenía pacta­do con la firma del contrato en el gobierno de Humala. Cuando se decidió frenar el proyecto después de una serie de revelaciones, Kun­tur Wasi elevó su queja a un arbitraje que debería resolverse en el Centro In­ternacional de Arreglo de Diferencias relativas a In­versiones (Ciadi), pertene­ciente al Banco Mundial.

Recordemos lo que suce­dió cuando el expresidente PPK anunció “el ahorro”. El titular del Ministerio de Transporte y Comunicacio­nes (MTC), en ese entonces Martín Vizcarra, dijo en una radio local que el contrato era beneficioso porque se evitaba pagar USD 590 millo­nes en intereses. Esto debido a que Andino Investment Holding (AIH), que posee el 50% de acciones en el con­sorcio Kuntur Wasi, no goza­ba de una calificación credi­ticia óptima. La clasificadora Fitch Ratings calificaba la deuda de AIH con B – una “al­tamente especulativa”.

El que inició la mentira del ahorro, fue el exministro de economía Alfredo Thorne, al salir de un Consejo de Mi­nistros. Dijo ante los perio­distas que con una adenda al contrato con el Consorcio Kuntur se ahorrarían prácti­camente USD 590 millones y que la obra pasaría a tener la categoría de “Pública”. Al día siguiente se desdijo.

El propio presidente PPK salió con su pizarrita acrílica en Palacio y dio las cifras ya famosas del supuesto ahorro. No le importó los USD 70 mi­llones que ya el Cusco había pagado, algunos dicen que so­brevalorados para gran parte de los terrenos en que se iba a hacer este aeropuerto.

Modalidad APP

Alonso Segura, exministro de Economía y Finanzas, señalaba: “¿Qué justifica proveer infraestructura o servicios públicos bajo mo­dalidad de Asociación Público-Privada (APP)? En una obra pública, el Estado pone el dinero y contrata a una empresa. Los riesgos los toma el Estado”.

En una APP, el Estado trans­fiere riesgos al privado y esto permite que su beneficio-costo o valor por dinero sea  mayor al de la obra pública. Los riesgos constructivos y de financiamiento usual­mente se transfieren al pri­vado, a quien se le retribuye solo cuando el proyecto ya opera. Mantener las condi­ciones de competencia de la adjudicación es fundamen­tal para preservar el valor por dinero.

El caso es que los leoni­nos intereses que señaló el concesionario, nadie se los hubiese aceptado, porque surgen de una suerte de pi­rámide financiera. Vizcarra en el MTC los rechazó el 25 de noviembre, después cam­biaron de parecer.

En el colmo, el mismo Segura detalló que el financia­miento presentado por el concesionario Kuntur Wasi habría generado que el Go­bierno coloque desde el pri­mer momento los USD 265 millones necesarios para la construcción del aeropuerto.

Menor subsidio

Kuntur Wasi ganó la conce­sión del aeropuerto de Chin­chero, en Cusco, ya que pidió el menor subsidio al Estado: USD 265 millones. Las otras dos empresas que también estaban interesados en el proyecto pidieron USD 348 millones y USD 411 millones. Ese monto sería reembol­sado por el Estado luego de cinco años, después de que el concesionario construya el aeropuerto.

Cuando presentó su esque­ma de financiamiento, hizo la aclaración de que esos USD 265 millones no incluyen los intereses que este monto ge­nerara por los cinco años de gracia para el Estado.

Hay más, pero ahora esta­mos en rumbo controversial al Ciadi, el Centro de arreglo de diferencias relativas del Banco Mundial. Para Ku­czynski, la “suma aritméti­ca” de los repagos de 15 años con 5 de gracia, era ahorro.

TAMBIÉN PUEDES LEER: