OPINIÓN | Luis Angeles Laynes: En manos de la ciudadanía

Las cifras reflejadas en la última encuesta de CPI para Exitosa son un ‘portazo en la cara’ a todos los políticos que ven cada día más elevadas...

Las cifras reflejadas en la última encuesta de CPI para Exitosa son un ‘portazo en la cara’ a todos los políticos que ven cada día más elevadas la desaprobación de la ciudadanía, acaso cansada de tanto escándalo de corrupción y pésimo desempeño público. Ya dimos cuenta que el rechazo al Congreso de la República llega a 97.2% y, ayer, cómo la aceptación a los líderes con aspiraciones presidenciales sigue en una caída incontenible.
Ante este panorama, nos queda preguntar si acaso la ciudadanía ha empezado a despertar y de mantenerse la tendencia, las elecciones del 2021 pueden significar el fracaso rotundo de los candidatos eternos. Consideramos que debe ser el fin de la votación por el mal menor, que de acuerdo con las gestiones de las tres últimas décadas terminaron siendo peores, pues todos los expresidentes de la República –con excepción de Valentín Paniagua– terminaron involucrados en asuntos que son investigados por la justicia.
Recordemos que Alberto Fujimori fue elegido para evitar el shock que proponía Mario Vargas Llosa para salvar al país del desastre económico del gobierno de Alan García; Alejandro Toledo saltó a la palestra en la marcha de los cuatro suyos contra la corrupción fujimontesinista; el líder aprista volvió como el mal menor contra el chavismo de Ollanta Humala, y este ganó en la siguiente elección para impedir la llegada de Keiko Fujimori, y en situación similar triunfó Pedro Pablo Kuczynski.
Por eso, las próximas elecciones regionales y municipales deben ser una prueba de fuego para la ciudadanía que debe tomar conciencia de la enorme responsabilidad que tiene para elegir a las nuevas autoridades que van a conducir las regiones, provincias y distritos de todo el país.
La ciudadanía tiene que entender que de su voto depende la calidad de autoridad que será elegida para los próximos cuatro años, y antes de acudir a las urnas debe evaluar bien a los candidatos que postulan para sus respectivas jurisdicciones.
Nuestras próximas autoridades deben demostrar auténtica vocación de servicio, con valores éticos y morales, y que no llega al sillón al que postula para enriquecerse ilícitamente, como muchos que han terminado presos, uno de ellos el alcalde de La Victoria, acusado de liderar una organización criminal denominada “Los intocables ediles”.
Es hora de desterrar la frase “el pueblo tiene las autoridades que merece”, porque es quien las eligió.

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