OPINIÓN | Jorge Rojas Orrillo: De gatos y roedores

Sin embargo, la enervada reacción de la gente frente a los personajes vinculados al fujimorismo, es por los propios errores de la bancada naranja...

El Congreso de la República se ha ubicado nuevamente en el ojo de la tormenta, con el mayor índice de desaprobación de todos los tiempos y con un Congreso dirigido netamente por fujimoristas.

¿Por qué anda tan de espalda al país? Lo más sorprenderte es la desconexión de los parlamentarios con la sociedad, con la calle misma, esa frivolidad para tomar determinaciones, leyes, condecoraciones y demás funciones circenses lo único que hace es reflejar el malestar de la gente.

Durante las transmisiones en vivo, de la plataforma de Exitosa, las preguntas a la gente, oyentes y fans de Exitosa, encontramos la misma respuesta: “cierren el Congreso”, una medida que no tomo, pues el juego de la Democracia se gana en democracia, no en autoritarismo o en dictadura.

Sin embargo, la enervada reacción de la gente frente a los personajes vinculados al fujimorismo, es por los propios errores de la bancada naranja.

En ese sentido, la candidatura y presidencia de Salaverry, un congresista controversial que proviene de las filas del partido aprista; eso no lo descalifica. Lo que realmente sucede es que los sendos sustentos del fujimorismo por tapar la vinculación de su candidata y/o algunos de sus congresistas en casos como los ‘CNM audios’, Tumán, Odebrecht, Lava Jato y tantos otros casos más, no les permiten avanzar en sus propuestas.

La pregunta es si convocamos a nuevas elecciones y hacemos una elección, ¿el fujimorismo perdería fuerza? Quizá no, y podría reforzarse incluso, pero mi posición no es antifujimorista, sino en contra del autoritarismo y del uso del poder parlamentario para imponer la agenda nacional, estando de espaldas al clamor de la población.

La gente desea diálogo, sanción, desarrollo, y para eso vamos a necesitar más de un Paolo Guerrero y una clasificación a un mundial. Vamos a necesitar que los gatos (las instituciones públicas judiciales) limpien de ratones (políticos corruptos) la política nacional, pero para eso aún nos falta mucho por hacer. Una educación basada en valores y una mejor calidad en la enseñanza, pero ya ese es otro cantar.❖

*Gestor de plataformas digitales y Experto en Comunicación Política

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